El partido contra Paraguay por las semifinales, que se definió por penales y terminó en la madrugada del jueves, fundió a los jugadores de Venezuela que perdieron el sábado 4-1 ante Perú por el tercer lugar de la Copa América, afirmó el técnico de la Vinotinto, César Farías.

Venezuela se despidió del torneo con el cuarto lugar, su mejor actuación histórica, en un partido que Perú remató en los minutos finales con dos goles de contragolpe de Paolo Guerrero, autor de tres dianas en el encuentro.

"Nosotros terminamos un partido el jueves de 120 minutos, con algunos incidentes posteriores en la cancha, más los penaltis", comentó Farías tras la derrota ante Perú.

Ese partido en Mendoza culminó 0-0 en los 90 minutos de tiempo reglamentario y 30 de alargue. Paraguay se impuso 5-3 en la definición por penales, tras la cual hubo una trifulca entre jugadores y dirigentes de ambos equipos.

Indicó que el plantel llegó a su hotel entrada la madrugada del jueves, para luego viajar a la capital argentina para el encuentro del sábado en La Plata.

"Los jugadores salieron desgastados", señaló Farías.

El timonel no alineó de entrada el sábado al centrocampista Juan Arango, el eje de su ataque y quien entró de cambio contra Perú y marcó el único gol venezolano.

"Juan Arango hay que hacerle un monumento, volvió a jugar desgarrado", indicó Farías. "No estaba para entrar y sin embargo la camiseta lo llevó a jugar más allá".

A pesar de esas adversidades, Farías destacó la entrega de sus jugadores, que en Argentina superaron apenas por segunda vez la barrera de la primera ronda, y que mejoraron su mejor actuación previa, los cuartos de final que alcanzaron en 2007.

"Venezuela se entregó de lleno y hoy lamentablemente no tuvimos la oportunidad de aprovechar las circunstancias de goles", señaló.