El terrorismo destrozó dos veces la paz de Noruega el viernes, cuando una bomba perforó edificios en el corazón de su gobierno y un hombre vestido como un agente de policía asesinó jóvenes a tiros en un campamento de verano. La policía noruega vinculó a un noruego con ambos ataques, que mataron a por lo menos 16 personas en la peor violencia que ha afectado al país desde la Segunda Guerra Mundial.

La policía dijo que no sabía el motivo, o si los ataques fueron obra de una persona o un grupo terrorista, pero el ministro de Justicia Knut Storberget informó que el hombre que abrió fuego en el campamento juvenil es noruego.

Un funcionario de la policía noruega dijo a The Associated Press que el sospechoso de 32 años no parece estar relacionado con el terrorismo islamista. Aseguró que parece haber actuado solo, y "que esto no está vinculado a ninguna organización terrorista internacional en absoluto".

El funcionario habló bajo condición de anonimato debido a que la información no ha sido divulgada por la policía noruega. Añadió que la investigación sigue en curso y que las cosas pueden cambiar.

En Oslo, la capital y la ciudad donde se entregan los premios Nobel de la Paz, la explosión dejó una plaza cubierta con metal retorcido, vidrios rotos, documentos expulsados de edificios cercanos y una escena empañada por el polvo que le recordó a un visitante los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Ian Dutton, quien se encontraba en un hotel cercano, dijo que la gente "cubierta de escombros", caminaba a través de "una nube de residuos".

"No había ningún tipo de pánico", dijo. "En realidad era simplemente gente que no lo podía creer y estaba en estado de shock".

Más tarde, en la isla de Utoya, a unos 100 kilómetros (60 millas) al noroeste, cientos de jóvenes en un campamento donde el primer ministro tenía previsto hablar el sábado corrieron aterrorizados e incluso intentaron nadar para salvarse mientras un pistolero disparaba. Emilie Bersaas, identificada por la televisión Sky News como compañera de los jóvenes en la isla, dijo que corrió hacia el interior de un edificio escolar y se escondió debajo de una cama.

"En un momento el tiroteo estaba muy, muy cerca del edificio. Creo que realmente llegó a impactar la construcción una vez, y la gente en la habitación de al lado gritó muy fuerte", dijo.

"Me puse debajo de la cama durante dos horas y luego la policía rompió una ventana y entró", dijo Bersaas. "Parece un poco irreal, sobre todo en Noruega. Esto no es algo que suceda aquí".

La policía dijo que siete personas murieron en la explosión de Oslo, y otras 9 o 10 fueron asesinadas en el campamento, que fue organizado por la rama juvenil del gobernante Partido Laborista. El jefe interino de policía Sveinung Sponheim dijo que un hombre fue detenido en el tiroteo, y el sospechoso había sido visto en Oslo antes de la explosión ahí. La policía no dijo de inmediato cuánto tiempo transcurrió entre el ataque dinamitero y la ofensiva a tiros contra el campamento.

Sponheim, dijo que el atacante del campamento "llevaba un suéter con una insignia de la policía. Puedo confirmar que él no era un empleado de la policía y nunca lo ha sido".

Las imágenes aéreas difundidas por TV2 de Noruega mostraron cuando miembros de un equipo de operaciones especiales vestidos de negro llegaban en botes a la isla y corrían por el muelle. Detrás de ellos, personas en ropa interior nadaban lejos de la isla hacia la costa, algunos con algún tipo de flotador.

Sponheim dijo que la policía todavía está tratando de obtener una visión panorámica de lo ocurrido en el tiroteo del campamento y no podía decir si había más de un tirador. Dijo que varias personas resultaron heridas, pero que no podía comentar sobre su condición.

En Oslo, la mayoría de las ventanas del edificio de 20 pisos donde trabajan el primer ministro Jens Stoltenberg y su gobierno quedaron destrozadas. Otros edificios dañados albergaban oficinas de gobierno y las sedes de algunos de los principales periódicos de Noruega. Dijo que los rescatistas iban a inspeccionar durante la noche los edificios dañados en busca de más víctimas.

El Hospital Universitario de Oslo informó que 12 personas fueron internadas para recibir tratamiento después de los disparos en Utoya, y 11 personas fueron llevadas allí desde el sitio de la explosión en Oslo. El hospital pidió a la gente donar sangre.

El primer ministro Stoltenberg, que estaba en casa cuando ocurrió la explosión y resultó ileso, condenó lo que llamó "un ataque cobarde contra jóvenes civiles inocentes".

"Tengo un mensaje para los que nos atacaron", dijo. "Es un mensaje de todos los noruegos: No van a destruir nuestra democracia ni nuestro compromiso con un mundo mejor".

Sponheim no dio detalles sobre la identidad del sospechoso que era interrogado por la policía.

Stoltenberg dijo que "no queremos especular" sobre si un grupo terrorista es culpable. Dijo que algunos grupos pueden reivindicar la responsabilidad "para parecer más importantes de lo que son".

Los ataques constituyen el día más sangriento del terrorismo en Europa Occidental desde las explosiones de 2005 en Londres, que mataron a 52 personas.

La policía de Oslo dijo que la explosión fue causada por "una o más bombas", pero no quiso hacer conjeturas sobre quiénes podrían estar detrás del ataque. Luego, la policía cerró las oficinas de la televisora TV 2 después de descubrir un paquete sospechoso.

La televisora NRK mostró un vídeo de un automóvil ennegrecido y volteado en medio de los escombros. Un reportero de la AP que estaba en la oficina de la agencia de noticias noruega NTB dijo que la explosión estremeció el edificio y que todos los empleados fueron evacuados. En la calle vio una persona sangrando de una pierna mientras la ayudaban a salir del lugar.

La explosión ocurrió a las 3:30 de la tarde (1330 GMT), mientras el testigo Ole Tommy Pedersen estaba de pie en la parada de un autobús a unos 100 metros (109 yardas) del edificio cuando vio cómo la detonación destruía casi todos sus cristales. Indicó también que una columna de humo se elevaba de los pisos inferiores.

"Vi a tres o cuatro personas siendo trasladadas fuera del edificio unos minutos después", señaló Pedersen a la AP.

El presidente estadounidense Barack Obama expresó condolencias por el ataque y dijo que era un recordatorio de que el mundo tiene un papel que desempeñar en la prevención del terrorismo. Añadió que recordaba la cálida acogida de los noruegos en Oslo cuando recibió el Premio Nobel de Paz en 2009.