Tras largas horas de búsqueda de un reemplazo para el lesionado Phil Davis, Dana White confirmó que el rival de Rashad Evans el próximo 6 de agosto en la pelea estelar del UFC 133 será Tito Ortiz. Para explicar cómo se dio la sucesión de hechos que llevaron a este combate brindó una conferencia de prensa este mediodía.

Todo se mantenía calmo en este mes de descanso entre el último evento de UFC y el siguiente, pero tras la lesión en la rodilla de Phil Davis, los oficiales de la empresa tuvieron que moverse con rapidez para encontrar un reemplazo acorde al nivel de Rashad Evans.

"Nosotros sabíamos de la lesión de Phil desde la semana pasada y le dijimos que se hiciera unos análisis para saber la gravedad. Cuando regresó con los estudios, los resultados dijeron que no iba a poder entrenar durante dos semanas y media por lo que no llegaría con el tiempo necesario para un combate tan complicado", comenzó Dana White.

"Conociendo esa posibilidad ya nos habíamos comunicado con Lyoto Machida. Nos había dicho que aceptaba tomar el combate y que iniciaría su preparación. Entonces, cuando decidimos dar de baja el combate contra Davis, llamamos a Lyoto para confirmarle la pelea contra Rashad. En ese momento nos dijeron que quería 'lo mismo que cobra Anderson Silva'. Ahí fue cuando decidí hablar con Tito", reconoce.

¿Pero por que desde UFC no aceptaron ese trato con Machida? La respuesta fue muy sencilla.

"Anderson está invicto dentro del octágono desde su debut en 2006, rompió muchos records que creíamos imposibles, subió a las 205 libras venciendo a sus oponentes y está a un combate de limpiar de contendientes a los pesos medianos ¿Quieres el mismo dinero que el? Es una locura, tal vez hayan sido los que lo rodean y no el propio Machida, pero es inconcebible", relata.

Mientras tanto Evans, que no pelea desde su victoria en el UFC 114 en mayo de 2010 contra Rampage Jackson, no tiene problemas con su rival.

"Cuando le dijimos que su oponente podría ser Tito o Machida, Rashad nos contestó 'no me importa quien sea el que este adelante mío, yo quiero pelear', así que descontamos que el está listo para el choque", explica White. Finalmente lo tocó Tito Ortiz.

"Tito no me pidió nada. Simplemente se tomó un tiempo para pensarlo y es lógico. Es una gran historia la que tenemos para contar. Una revancha entre alguien que no pelea desde hace mucho tiempo y que quiere volver a pelear por un campeonato y una leyenda de este deporte que rogó por su trabajo, viene de ganarle a un Top 10 y ahora quiere triunfar ante uno de los mejores de la categoría", declaró Dana.

Las implicancias titulares de este combate serán muy importantes en el futuro cercano de las 205 libras.

"Si Rashad gana será el indicado para enfrentarse con el ganador de Jon Jones y Quinton Jackson. Mientras que si lo hace Ortiz estará muy cerca de recuperar lo que alguna vez fue suyo", concluyó White.

Dos días realmente muy complicados en la vida del presidente de UFC que terminó con el armado de una revancha muy esperada. Atrás quedó la negación de Machida, el pedido de Chris Leben y Chael n y el siguiente plan que era Vladimir Matyushenko. Ahora es tiempo de pelear: el 6 de agosto, UFC 133: Evans vs. Ortiz II, nadie se lo puede perder.