La Iglesia católica china, controlada por el estado, analiza ordenar a otros siete obispos, informó un alto funcionario el viernes, a pesar de que se profundizará la división con el Vaticano por los recientes nombramientos sin la aprobación papal.

La semana pasada, China ordenó a otro obispo sin la aprobación de la Santa Sede, la tercera ordenación en su tipo en ocho meses. Esto ha intensificado las tensiones entre ambas partes.

El Vaticano insiste en que sólo el Papa tiene el derecho de nombrar prelados, pero los líderes comunistas chinos consideran esa postura como una interferencia extranjera en sus asuntos internos.

El Consejo de Obispos de China está considerando ordenar a siete candidatos que fueron seleccionados a través de elecciones locales, informó Liu Bainian, presidente honorario de la Asociación de Patriotas Católicos Chinos, que controla las iglesias católicas en el país.

"Tuvimos elecciones locales para obispos y siete candidatos ya fueron presentados al Consejo de Obispos chinos y están esperando su aprobación", dijo Liu. "Hasta la inspección y aprobación, cuando las condiciones sean apropiadas, se efectuarán las ordenaciones".

El periódico China Daily informó que iglesias de siete diócesis se están alistando para ordenar prelados, citando al vicepresidente de la Asociación de Patriotas Católicos Chinos, el reverendo Joseph Guo Jincai.

Pero Liu dijo que los candidatos todavía no han sido aprobados y que tomará al menos tres meses para que obtengan la autorización y sean nombrados.

Beijing cortó los lazos con la Santa Sede en 1951 después de que el Partido Comunista tomó el poder y estableció sus propia Iglesia fuera de la autoridad papal.