El romance del Ultimate Fighting Championship con el brasileño Vitor Belfort se remonta allá por febrero de 1997, cuando el entonces jovencito de apenas 19 años daba sus primeros pasos en la organización. "El fenómeno" como lo apodan, lucía un físico privilegiado y una velocidad envidiable, sin parangón dentro del octágono. Sus rivales sucumbían ante semejantes destrezas en la lucha de pie, y su figura se agigantaba con cada presentación. Belfort podía noquear a sus oponentes con un solo golpe y sus credenciales en el jiujitsu eran de lo mejor en el UFC. Randy Couture, miembro del Salón de la Fama de la organización, se toparía enfrente de este tsunami brasileño y terminaría con su paso devastador.

En las semanas previas a su obtención del título de los semipesados, Belfort recibió el golpe más duro de su vida. Una de sus hermanas, Priscilla fue secuestrada en Brasil luego de ser acompañada por su madre al colegio. Su cuerpo nunca fue hallado. Vitor se inclinó hacia la religión en busca de una respuesta:

"Creo que hay dos formas de llegar a Dios, a traves del amor o a traves del dolor. La mía fue a traves del dolor" reconoce Belfort.

El Vitor Belfort de hoy es un hombre maduro, con experiencia:

"Mi pelo está más blanco" bromea Belfort. "He pasado hermosos días con mi hijo Davi que me da muchos dolores de cabeza. Tengo una gran esposa que Dios ha puesto en mi camino y con quien tengo una familia. Esa es mi vida. He aprendido que algunas cosas en la vida, ya sea dentro o fuera del octágono, no siempre suceden de la manera en que uno las espera. Lo más importante es que puedas superar los obstáculos, eso es madurar. El exito no se mide con títulos, dinero o autos. No me importa que tienes sino quien eres".

El próximo 6 de agosto Vitor enfrentará al japones Yoshihiro Akiyama en un combate pautado en las 185lbs de peso. Akiyama es uno de los luchadores más excitantes de su categoría. Sus últimas tres presentaciones han sido "peleas de la noche" y este próximo combate tiene todos los condimentos para repetir ese galardón. "Sexiyama" se encuentra entre la espada y la pared luego de quedarse con las manos vacías en sus últimos dos combates frente a Michael Bisping y Chris Leben. La situación de Belfort no es mucho mejor. Luego de la humillante derrota por nocaut frente a Anderson Silva, el fenómeno necesita una victoria para seguir siendo relevante en la división de las 185lbs.

Belfort tiene la ventaja en experiencia, poder y velocidad. Akiyama, por otro lado, al ser un cinturón negro tercer dan en judo, seguramente podrá aprovechar esta habilidad para llevar a su oponente al suelo en caso de verse superado en los intercambios de pie. En la lona, es difícil predecir quien tendrá la ventaja ya que el brasileño tiene un excelente jiujitsu defensivo, habiendo sido sometido solamente una vez en su carrera profesional. El japones posee varias victorias por sumisión y, en los papeles, parece ser el más peligroso con su jiujitsu ofensivo.

Ganen o pierdan, ambos guerreros son reconocidos por montar grandes espectáculos por lo que definitivamente este enfrentamiento es candidato a "pelea de la noche".