La campaña presidencial de 2008 del ex senador John Edwards debería regresar al Departamento del Tesoro de Estados Unidos más de dos millones de dólares, dijo el jueves la Comisión de la Elección Federal después de una auditoria de la campaña.

Los auditores federales dijeron que la campaña subestimó su efectivo y sobrestimó sus gastos, incluyendo dinero invertido en la cancelación de campaña. Los auditores también encontraron que la campaña no desglosó más de 4 millones de dólares en pagos de préstamos.

Patricia A. Fiori, abogada de Edwards, demócrata de Carolina del Norte, dijo que la campaña podría apelar la decisión de 6-0 de la comisión.

"La resolución no está basada en ninguna violación de la ley o gasto indebido, sino que lidia con asuntos como cheques posfechados y otras cuestiones técnicas de contabilidad", dijo Fiori en un comunicado enviado por correo electrónico.

Fiori dijo que tales determinaciones son rutinarias en las auditorias de los comités presidenciales.

Las auditorías son obligatorias por ley para campañas federales que aceptan financiamiento público, apuntaron varios de los comisionados.

"No es nada inusual que una campaña tenga una discrepancia", dijo Ellen Weintrub, una comisionada. "Sólo es un problema matemático y así es como funcionan las matemáticas".

Los auditores federales dijeron que cerca de dos millones de dólares del monto a devolver se debe a fondos federales que la campaña de Edwards recibió pero no merecía. Los auditores dijeron que el pago debe incluir también 141.808 dólares en cheques emitidos por la campaña que nunca fueron cobrados. La mayoría de los cheques fueron reembolsos de contribuciones de elecciones generales, dijo la auditoría.

La campaña recibió cerca de 13 millones de dólares en fondos equiparables luego de que fue aprobada por la comisión en diciembre de 2007. Edwards abandonó la carrera por la presidencia el 30 de enero de 2008.

El fallo de la comisión es el problema más reciente de Edwards, quien enfrentó el mes pasado cargos federales por haber aceptado contribuciones de campaña ilegalmente para esconder una aventura amorosa durante su infructuosa carrera a la Casa Blanca. Edwards, que fue el vicepresidente nominado en 2004, se ha declarado inocente de seis cargos que incluyen acusaciones de haber interpuesto falsos reportes de campaña para encubrir dichos pagos.