Las fuerzas leales a Moamar Gadafi colocaron trampas explosivas en las instalaciones petroleras del puerto de Brega para volarlas si su régimen pierde la ciudad, denunció el jueves un alto funcionario rebelde.

El líder libio, por su parte, pronunció otro discurso desafiante en el que no preveía ninguna negociación con los rebeldes de aquí hasta el fin del mundo.

"No voy a hablar con ellos, no habrá palabras entre nosotros hasta el Día del Juicio", dijo Gadafi en un discurso pronunciado frente a una multitud en su ciudad natal de Sirte, en el centro del país. "Es la voz del pueblo libio, libre y desafiante, la que les responderá".

La alocución es la más reciente de una serie de discursos acompañados de grandes manifestaciones en diferentes ciudades del país durante la semana pasada para reforzar el apoyo al régimen y contrarrestar el respaldo internacional dado a los rebeldes.

Mahmud Jibril, el jefe diplomático de los rebeldes, aseguró en España que las fuerzas de Gadafi también colocaron los explosivos en yacimientos petrolíferos. No dijo en cuáles. Aunque Brega es un centro importante de procesamiento y embarque de petróleo, los yacimientos que lo abastecen están lejos, al sur, en el desierto libio. Sin embargo, la ciudad tiene enormes contenedores llenos de petróleo y gas natural listos para ser embarcados.

"Lamentablemente, Brega es ahora un enorme campo minado", dijo Jibril a la prensa después de reunirse con la canciller española Trinidad Jiménez. "Hemos descubierto que colocaron minas en todo el lugar. Incluso en algunos establecimientos petroleros, algunos yacimientos".

Los rebeldes controlan la mayor parte del este de Libia, pero su intento por conquistar Brega desde la semana pasada se intensificó el jueves, cuando 27 rebeldes murieron por el cañoneo de las fuerzas del régimen.

Los rebeldes se han replegado de la ciudad con la esperanza de que los soldados de Gadafi se rindan, y Jibril dijo que los combatientes rebeldes "rodean Brega por los cuatro costados". Los comandantes rebeldes han dicho que los campos minados por las fuerzas de Gadafi han interrumpido su avance.

En Libia, el médico local Mohamed Idris dijo que una mina mató a un rebelde e hirió a cuatro el jueves.

Jibril afirmó que los explosivos colocados en instalaciones y yacimientos petroleros son una señal de que el régimen de Gadafi teme no poder controlar Brega durante mucho tiempo más, "y la única salida que ha adoptado es destruir todo".

Jibril agregó que el Consejo Nacional de Transición desea que firmas extranjeras como la compañía española Repsol SA, que abandonaron el país cuando estalló la lucha, retornen y reconstruyan sus instalaciones dañadas, y permitan al gobierno español deducir dichos costos de los bienes congelados.

El reconocimiento del consejo como gobierno legítimo de Libia, concretado la semana pasada, potencialmente descongelará miles de millones de dólares, aunque la canciller Jiménez insinuó que los fondos del gobierno libio en España no serán liberados pronto.

En cambio, dijo que las autoridades españolas se reunirán con funcionarios de la oposición para determinar si los fondos en España podrán usarse como garantía para que los rebeldes obtengan crédito.