El primer ministro de Japón, Naoto Kan, pidió hoy la apertura de un debate para determinar si el país debe continuar promoviendo las exportaciones de tecnología nuclear, ante el accidente en la central de energía atómica de Fukushima.

La crisis nuclear ha provocado una situación de escasez energética en Japón, que a raíz de la catástrofe del pasado marzo mantiene paralizados dos tercios de sus 54 reactores atómicos y tiene previsto parar otros dos entre hoy y mañana por mantenimiento.

Kan, que a principios de este mes defendió crear un sociedad que no dependa de la energía atómica, insistió hoy en que la prioridad debe ser la seguridad y llamó a mantener discusiones sobre la exportación de las tecnologías nucleares.

Antes de la crisis desatada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo, el Gobierno nipón era un activo promotor de la venta al exterior de tecnología nuclear como fuente de crecimiento económico, con acuerdos como el alcanzado el año pasado con Vietnam para construir un nuevo reactor en ese país.

Sin embargo, a raíz de la crisis en Fukushima el Gobierno ha revisado su política básica de energía y entre otras cosas pretende, a instancias del propio Kan, aprobar una ley que promueva decisivamente la utilización de las energías renovables.

Hasta el pasado marzo Japón, tercera economía mundial, obtenía un 30 por ciento de su electricidad de las centrales nucleares, por lo que el cierre de los reactores, bien por mantenimiento o bien por seguridad, ha reducido de modo importante su capacidad de generación.

Ante la escasez de electricidad, el Ejecutivo ha instado al ahorro energético en varias regiones durante los meses de verano, cuando la demanda es mayor, para evitar cortes en el suministro.

Algunos grupos empresariales han solicitado al Gobierno que acelere la reapertura de los reactores y han alertado de que, de lo contrario, en el plazo de un año prácticamente todos los reactores del país estarán parados a causa de las revisiones por mantenimiento a las que les obliga la ley.

A mediados de este mes, el Ejecutivo indicó que antes de reactivarlos se efectuarán pruebas de resistencia sobre todos los reactores para calibrar su fortaleza ante desastres naturales de gran magnitud.