El Consejo de Seguridad de la ONU celebró hoy la detención de Goran Hadzic, el último prófugo serbio reclamado por la Justicia internacional por crímenes de guerra, y mostró su esperanza de que ésta ayude a la región de los Balcanes occidentales a alcanzar su completa reconciliación.

"Los miembros del Consejo de Seguridad reconocen que se trata de un momento importante para la Justicia internacional y para las víctimas de los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia durante los conflictos de los años 90", aseguró el presidente de turno del Consejo, el embajador alemán Peter Wittig, en un comunicado.

En el texto acordado por los 15 miembros del máximo órgano internacional de seguridad, Wittig aseguró que el Consejo de Seguridad espera que "la detención de Hadzic favorezca la reconciliación en la región de los Balcanes occidentales y también su perspectiva europea".

El máximo órgano ejecutivo de la ONU indicó que desea ver "el rápido traslado de Hadzic a La Haya" y expresó asimismo "su más profunda solidaridad con todos aquellos que sufrieron y perdieron a sus seres queridos" en los conflictos que azotaron la antigua Yugoslavia.

El Consejo de Seguridad felicitó asimismo a las autoridades de Serbia por la detención de quien fue líder de los serbios de Croacia durante las guerras de los Balcanes y pidió a "todas las partes" que continúen colaborando completamente con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY).

Hadzic, de 52 años, fue capturado este miércoles en Serbia, concretamente en la zona Fruska Gora, un monte situado unos 80 kilómetros al norte de Belgrado, en una operación liderada por los servicios secretos serbios.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también felicitó a las autoridades serbias por la operación, al tiempo que dijo que "acabar con la impunidad es un paso esencial hacia la reconciliación, la paz duradera y la justicia en toda la región", según un comunicado emitido por la oficina de su portavoz.

Hadzic fue presidente desde febrero de 1992 hasta finales de 1993 de la rebelde República Serbia de Krajina, un territorio de Croacia poblado por serbios que se declaró independiente después de que los croatas proclamaran en 1991 la secesión de la antigua Yugoslavia.

El TPIY hizo pública la acusación contra Hadzic en 2004 y le imputó crímenes de guerra y contra la Humanidad durante la guerra croata (1991-1995).

Se trataba hasta este miércoles de la única de las 161 personas acusadas de crímenes de guerra por el TPIY que seguía huyendo.

El arresto de Hadzic llega dos meses después de la detención de otro presunto criminal de guerra serbio, el exgeneral Ratko Mladic, acusado especialmente de genocidio por la matanza de unos 8.000 musulmanes en Srebrenica (Bosnia-Herzegovina), en 1995.