El presidente de Malaui fustigó el jueves a los manifestantes antigubernamentales después que dos días de protestas dejaron por lo menos diez muertos en esta nación del sur de Africa.

Autoridades de hospitales y activistas dijeron que además había por lo menos 44 heridos a balazos en la ciudad de Mzuzu.

El presidente Bingu wa Mutharika prometió "asegurar la paz por medio de toda medida que se me ocurra" mientras los manifestantes se reunían por segundo día en este país empobrecido, acosado por escasez de combustible y aumentos de precios.

"¿Creen que destruyendo comercios y bancos tendrán combustible?", preguntó. "Creo que Dios hará algo para ayudarnos, bendecirnos, porque esta gente no está conducida por Dios sino por Satanás".

Malaui, que en la última década disfrutó de una relativa paz y estabilidad, podría ser más conocido como el país en el que la cantante Madonna adoptó dos niños y lanzó un proyecto de desarrollo para huérfanos.

Mutharika llegó al poder en las elecciones de 2004 y fue reelegido en mayo del 2009. Pero las tensiones se han agudizado este año cuando se agravó la escasez de combustible. Y el alto desempleo, junto con el deterioro de la economía en general, amenazan revertir los progresos de desarrollo alcanzados durante los primeros años de su presidencia.

Los manifestantes atacaron el miércoles comercios pertenecientes a los aliados políticos del presidente. Los testigos dijeron que en la capital de Lilongwe hubo saqueos a negocios de funcionarios del partido gobernante.

Amnistía Internacional denunció que ocho periodistas fueron golpeados por la policía durante las protestas del miércoles, y una reportera radial fue gravemente herida.

Simeon Mawanza, investigador de Amnistía, dijo que el régimen es cada vez más intolerante de las voces disidentes.

"La tensión no cejará debido a los acontecimientos de ayer", afirmó. "Podría intensificarse, ya que ha muerto gente a manos de la policía".