Los restos del lugarteniente de Adolfo Hitler, Rudolf Hess, fueron retirados de su tumba en una pequeña aldea de Baviera tras convertirse en un centro de peregrinación para los neonazis.

Los huesos fueron exhumados la madrugada del miércoles, dijo el jueves Andreas Fabel, administrador del cementerio de Wunsiedel, a The Associated Press. Indicó que fueron incinerados y las cenizas arrojadas a un lago cuyo nombre fue mantenido en secreto.

Los familiares de Hess y la jerarquía de la Iglesia luterana en la aldea dieron su beneplácito, agregó.

Hess fue capturado en 1941 cuando se lanzó en paracaídas sobre Escocia para negociar la paz entre Gran Bretaña y Alemania. Hitler denunció el intento.

El anciano jerarca nazi se ahorcó a los 93 años el 17 de agosto de 1987 en la prisión berlinesa de Spandau, donde pasó 46 años tras ser declarado culpable de numerosos delitos. Fue enterrado en la tumba familiar en Wunsiedel.