Argentina puso hoy en marcha el plan "Escudo Norte" con la instalación del primero de un sistema de radares para controlar vuelos en la amplia zona de su frontera con Brasil, Bolivia y Paraguay, por la que se trafican drogas, entre otros ilícitos.

"Confiamos en que (las fuerzas de seguridad) puedan defender y cuidar algo tan importante como impedir que Argentina sea un país preso del narcotráfico como sucede lamentablemente en otros lugares de Latinoamérica", afirmó la presidenta, Cristina Fernández, al lanzar el programa.

La mandataria inauguró el primer radar "3D" de este plan, fabricado por la empresa argentina Invap, de capital estatal y privado, en el aeropuerto de Santiago del Estero, capital de la provincia homónima (norte).

El radar 3D estará destinado a detectar vuelos ilegales y al control del movimiento de aeronaves que ingresen o salgan del espacio aéreo, bajo supervisión de los ministerios de Defensa e Interior, además de las Fuerzas Armadas, que formarán parte del Escuadrón Norte.

"Este radar es un prototipo de radar primario argentino. Vamos a construir en total seis radares militares y veinte radares civiles especiales para aviación y control", sostuvo Fernández.

El flamante programa, que abarcará todas las provincias del norte del país, contará con un escuadrón de tres aviones Pucará, tres helicópteros y una dotación de 150 hombres de la Fuerza Aérea, que se dividirán en grupos para procesar la información del sistema de vigilancia aérea, pilotar los Pucará y realizar el mantenimiento de los aviones.

"En aquellos países presos del narcotráfico y de la lucha entre carteles, los ciudadanos terminan recibiendo de esos delincuentes lo que el Estado no les da", manifestó la jefa de Estado durante el acto.

En este sentido, la mandataria se refirió a Guatemala, donde el pasado 9 de julio fue asesinado el cantautor argentino Facundo Cabral cuando viajaba en un vehículo con el empresario nicaragüense Henry Fariña, asociado a clubes nocturnos y a quien iba dirigido el ataque.

"En la cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago (en 2009), el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, contó como el narcotráfico en la frontera con México construía escuelas, iglesias y carreteras. Donde el Estado no llegaba, llegaban (los narcotraficantes) y entonces se apoderaban del territorio", relató la mandataria argentina.

En abril pasado, un grupo de diputados argentinos de la oposición presentó un proyecto de ley que habilita el derribo de aviones en vuelos clandestinos procedentes de países vecinos, en especial con cargamentos de drogas desde Bolivia, Brasil y Paraguay.

"Al país ingresan por día entre 100 y 150 vuelos ilegales. Sin controles se permite que entren y salgan productos y hasta gente en forma ilegal", advirtió el diputado de la conservadora Propuesta Republicana Julián Obiglio, autor del proyecto.

Desde hace meses, dirigentes de la oposición denuncian el crecimiento de vuelos clandestinos en el país con cargamentos de drogas que ingresaron, en su mayoría, por zonas del norte.

La mayor parte de los cargamentos de cocaína y marihuana que han sido incautados en los últimos años por las fuerzas de seguridad argentinas proviene de Bolivia y Paraguay.

Argentina comparte en su nordeste una frontera común con Paraguay y Brasil, zona en la que las fuerzas de seguridad han detectado organizaciones criminales de todo tipo, por lo que los tres países han firmado acuerdos de cooperación para combatirlas.

En la llamada "triple frontera" actúan grupos vinculados con terroristas del integrismo islámico, según Estados Unidos.