Andy Schleck se mostró encantado con su victoria en la cima del Galibier en la decimoctava etapa del Tour de Francia y aseguró que mañana buscará vestirse de amarillo en la cima del Alpe d'Huez.

"Mi carácter es así, no tengo miedo de perder. Me gusta que el que tenga que perseguirme sufra tanto como yo. Me sentía bien y quería asaltar la general. He ganado la etapa y mañana voy a por el amarillo", afirmó nada más cruzar la meta del Galibier.

El luxemburgués, gran vencedor de la jornada, aseguró que había planeado un ataque lejano en esta etapa desde hace varios días.

"La idea me rondaba la cabeza. Sabía que podía salir ganador o perdedor de esta apuesta, pero no quiero ser cuarto en París. Creo que nos ha salido bien y que ha sido un día extraordinario para mí y para el equipo, que ha trabajado mucho. Creo que esto nos va a dar motivación", señaló.

El pequeño de los Schleck se quedó a 15 segundos del maillot amarillo, que conservó el francés Thomas Voeckler.

"Está siendo la sorpresa, está haciendo una gran defensa del liderato. Es algo fantástico para el ciclismo", agregó.