Quizás el dato que mejor refleja la peculiar Copa América que está por concluir es el siguiente: Paraguay es el primer equipo que llega a la final sin ganar un solo partido.

Con cinco empates, incluyendo dos definiciones por penales en los cuartos y semifinales, la selección Albirroja transitó un inédito camino hacia la final que disputará el domingo frente a Uruguay, el único de los favoritos que cumplió a cabalidad con su papel.

Venezuela también hizo historia, aunque de la buena, al instalarse por primera vez entre las cuatro mejores selecciones del continente. El empuje de la Vinotinto, un plantel con una cepa joven y robusta, fue frenado en semifinales por Paraguay, que la detuvo el miércoles desde los 12 pasos tras un empate sin goles.

Uruguay superó el martes 2-0 a Perú en la otra semifinal, dando un golpe de autoridad frente a una selección que llegó prácticamente desahuciada por las bajas de algunas de sus principales figuras, y que bajo la batuta de su técnico Sergio Markarián se hizo grande ante la adversidad.

¿Y los grandes del continente? Bien, gracias.

Esta será apenas la segunda vez desde 1987 que ni Brasil ni Argentina estarán en la final de la Copa América. Ambos equipos se despidieron en cuartos de final, eliminados por Paraguay y Uruguay, respectivamente.

De esa manera, Brasil renunció a la corona que había ganado consecutivamente en 2004 y 2007, y dejó el camino despejado para que Uruguay supere a Argentina en la tabla histórica con su 15to título continental.

Uruguay, cuarto en el Mundial de Sudáfrica, ha ido de menos a más en el torneo, luego de una titubeante fase inicial en el Grupo C en la que empató 1-1 tanto con Perú como con Chile y cerró con una victoria 1-0 ante México.

Sin uno de los ejes de su tridente de ataque, el lesionado Edinson Cavani, la Celeste superó a Argentina en una definición por penales en los cuartos de final, y luego disputó quizás su mejor encuentro al despachar a Perú en las semifinales.

El equipo de Oscar Tabárez ha exhibido las características propias de un campeón: una defensa granítica que ha tolerado apenas tres goles, encabezada por su arquero Fernando Muslera; un mediocampo trabajador; y el oportunismo y la frialdad definidora de su delantero Luis Suárez, máximo artillero del campeonato con tres goles.

"Estamos muy bien, con unas ganas bárbaras de ganar este partido que sería el de la coronación", dijo el mediocampista Alvaro González. "Hay que procurar que Paraguay no explote sus virtudes, que son muchas".

En la final del domingo en el estadio Monumental de Buenos Aires enfrentará a un Paraguay que se ha hecho experto en los empates, y de los penales.

La Albirroja pasó raspando como tercera del Grupo B, en el que igualó 0-0 con Ecuador; 2-2 con Brasil; y 3-3 con Venezuela. En cuartos empató 0-0 con Brasil, y lo venció 2-0 en la definición; y en semis igualó sin goles con Venezuela y se impuso 5-3 en la definición.

"Estamos felices por estar en la final, que es lo más importante de todo: esa suerte de campeón que se dice que se tiene", comentó el delantero paraguayo Roque Santa Cruz. "Ojalá que no tenga límite, pero tenemos que empezar a ayudar un poco la fortuna, para no recostarnos demasiado con eso hay que jugar mejor".

Santa Cruz es uno de varios jugadores paraguayos lesionados, un resultado lógico tras dos encuentros de 120 minutos jugados a máxima potencia.

El ariete del Blackburn inglés, máximo artillero en la historia de su selección, está descartado para la final por un desgarro; el volante Jonathan Santana probablemente será suspendido tras ser expulsado ante Venezuela; mientras que Aureliano Torres, Elvis Marecos y Nelson Haedo Valdez arrastran diversas molestias.

Lejos de tranquilizarse por estos problemas, los uruguayos advirtieron que aún herido Paraguay es un rival que jamás se da por vencido y que si llegó a una final por algo habrá sido.

"Paraguay ha jugado contra selecciones duras y no cayó nunca", recordó González. "Por algo jugó dos veces contra Brasil que venía como favorito y no perdió. Paraguay tiene sus virtudes, que las vamos a analizar y veremos que hacer para que no nos hagan daño".

Cavani, Diego Godín y el capitán Diego Lugano, que estaban en duda, se entrenaron el jueves sin problemas, no así Mauricio Victorino, que está virtualmente descartado.

El duelo por el tercer lugar, el sábado en el estadio de La Plata, será la confirmación de dos proyectos que apuntan fuerte a las eliminatorias mundialistas para Brasil 2014.

Venezuela nunca es el único país sudamericano que jamás ha ido a un Mundial, mientras que Perú viene de terminar último en las eliminatorias pasadas y no asiste a una Copa del Mundo desde 1982. Por lo exhibido en Argentina, ambos equipos pueden ser optimistas.

Venezuela hizo la mejor campaña en su historia y enterró para siempre el calificativo de la "Cenicienta" del continente. Estuvo a punto de ganar el Grupo B, en el que empató 0-0 con Brasil, derrotó 1-0 a Ecuador e igualó 3-3 con Paraguay, remontando una desventaja de dos tantos en los minutos finales. Se trató de la primera vez que los venezolanos sumaron puntos contra esos tres rivales en la Copa.

En cuartos, doblegaron 2-1 a una selección chilena que venía jugando el mejor fútbol del torneo, y ante Paraguay estuvieron a ley de centímetros de conseguir el boleto a la final: dos remates suyos se estrellaron en los postes en el tiempo suplementario.

"Hoy el mundo sabe que en Suramérica hay otra selección que tiene categoría, que tiene brío, que no se le achica a nadie", afirmó el técnico venezolano César Farías. "A lo mejor el premio se nos dé... con la satisfacción de llegar al Mundial 2014".