Una nave semisumergible que se hundió frente a las costas de Honduras en el Caribe fue aparentemente arrastrada por la corriente y desapareció de la vista de las autoridades con parte del alijo de cocaína que transportaba.

El ministro de Defensa Marlon Pascua informó el miércoles que "con buzos y técnicos norteamericanos tratamos de localizar de nuevo la nave para sacarla a flote".

Explicó que "el rescate de la embarcación se tornó difícil por las condiciones lluviosas en la zona".

La embarcación estaba en ese momentos a unos 15 metros de profundidad en el mar frente a la comunidad costera de Raya, a unos 500 kilómetros al noreste de Tegucigalpa, pero fue movida por las corrientes marinas debido el mal tiempo prevaleciente en la región.

En Raya, según Pascua, hay también dos guardacostas de Estados Unidos, que apoyan la operación de búsqueda.

"Además, para los próximos días esperamos la llegada de otro equipo especial estadounidense a fin de acelerar el operativo", aseguró el ministro.

La nave fabricada con fibra de vidrio, de unos 12 metros de largo y tres de ancho, está equipada con motores fuera de borda y fue interceptada el 13 de julio por guardacostas locales que capturaron a tres colombianos y un hondureño que intentaron escapar en una balsa inflable llevando dos fardos de cocaína.

Los tripulantes, que hundieron a propósito el submarino, están detenidos en la base militar de Caratasca, cercana a Raya.