El ministro francés de Finanzas, François Baroin, trató de tranquilizar hoy sobre las divergencias existentes en los países del euro para el salvamento de Grecia y aseguró que las diferencias se limitan al grado de participación del sector privado, pero que no afectan a los principios del plan.

"Ocurra lo que ocurra, se garantizará la estabilidad de la zona del euro", aseguró Baroin, en una entrevista a la emisora de radio "France Info", que indicó además que en la cumbre extraordinaria de los países de la moneda única mañana "habrá que dar un mensaje fuerte" que ponga en evidencia "dos o tres ideas fuertes".

Preguntado sobre la cacofonía entre los socios del euro, y en particular entre Francia y Alemania, respondió que París "desde hace días no hace declaraciones públicas" sobre la cuestión y que "hay una amplia convergencia de puntos de vista".

"Hay algunas discusiones sobre la participación del sector privado", pero no sobre los grandes principios del programa de salvamento de Grecia, argumentó antes de precisar que "son más discusiones sobre el grado (de esa participación) que sobre el valor".

Insistió en que la cumbre de mañana "es una cita que deberá permitir superar una etapa suplementaria" para hacer "más sostenible la deuda griega" y ese carácter "importante" es lo que justifica que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, vaya a prepararla esta tarde a Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel.

Reiteró la posición francesa de que la participación del sector privado "debe hacerse sobre una base voluntaria" y hay que evitar "un acontecimiento de crédito" (una suspensión de pagos) porque "sería terrible" dar aire a los especuladores e "inaceptable" para los inversores.

En cuanto a si el contribuyente francés perderá dinero, el titular de Finanzas evitó contestar dos veces con un sí o con un no, pero reconoció que habrá que renegociar las condiciones de los préstamos a Grecia del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, para que ese país los devuelva en condiciones más favorables para él.

Señaló que cuando la devolución de un préstamo está comprometida se renegocian las condiciones, es decir, una prolongación de los plazos de reembolso y una rebaja de los tipos de interés que se cobran.

Baroin recordó que su país está a favor de un sistema financiero "menos dependiente de las calificaciones", de las agencias que actúan en "una situación de monopolio", y por eso se pronunció por "abrir el mercado" y reconoció que los socios de la UE van a evaluar la posibilidad de crear una agencia europea.

Los problemas de la situación actual es que las notas de las agencias generan obligaciones para los países y que cuando califican a un país en proceso de salvamento financiero esas notas pueden tener un carácter pro-cíclico que mecánicamente agrava la situación.