Canadá vive desde hace días una ola de calor con récords históricos de temperaturas que ha llevado a las autoridades a emitir alertas y tomar medidas como habilitar "centros de enfriamiento" para quienes no tiene aire acondicionado.

Las autoridades de Toronto, la ciudad más populosa del país, con más de 2,7 millones de habitantes, aconsejaron hoy a los ciudadanos que permanezcan en el interior de sus hogares y presten especial atención a las personas que más pueden sufrir la consecuencias de temperaturas extremas como ancianos y enfermos.

En Toronto el termómetro se situó hoy en 35 grados centígrados pero con un 37 % de humedad la sensación térmica era de 41 grados centígrados.

Los meteorólogos advierten de que mañana aún será peor: 37 grados centígrados y una sensación térmica por encima de los 43 grados.

Las temperaturas extremas obligaron al ayuntamiento de Toronto a mantener las piscinas municipales abiertas hasta la medianoche para aliviar a los residentes y habilitar "centros de enfriamiento" para aquellos que no cuentan con aire acondicionado en sus hogares.

En muchas áreas del país, el segundo más extenso del mundo después de Rusia, la situación es similar.

En Montreal el termómetro marcó hoy 32 grados centígrados pero la humedad eleva la sensación térmica por encima de los 40 grados. En Winnipeg, el martes se llegó a la cifra récord de 34 grados con la humedad elevando la sensación a 43 grados.

La paradoja es que en unos meses, cuando llegue el invierno, en muchas de estas localidades el termómetro marcará temperaturas de hasta 40 grados bajo cero.

Esta circunstancia es la que está llevando a muchos canadienses a tomarse con filosofía la "bóveda de calor", tal y como los meteorólogos han descrito las altas presiones que se han instalado sobre su país.

"Si todo el invierno me quejo del frío ahora no voy a protestar porque hace calor" declaró un ciudadano de Toronto a una emisora local.

Pero la ola de calor está teniendo otras consecuencias más serias.

En el norte de la provincia de Ontario, el calor ha provocado decenas de fuegos forestales que forzaron a las autoridades a evacuar por vía aérea en las últimas horas a más de 1.500 personas, muchos de ellos aborígenes.

El Gobierno de Ontario dijo que en la actualidad en esa provincia, que tiene una extensión de algo más de 1 millón de kilómetros cuadrados, hay 100 fuegos forestales.