El gobierno decretó el miércoles zona de catástrofe una región del sur de Chile en donde han caído hasta tres metros de nieve, lo cual ha causado el corte de caminos, la muerte de animales domésticos y dejado casas prácticamente cubiertas.

Guillermo Vásquez, alcalde de la comuna rural de Lonquimay, 730 kilómetros al sureste de Santiago, dijo al periódico La Tercera que "caen de 60 centímetros de nieve hasta un metro en un año normal, pero ahora tenemos tres metros de nieve".

Precisó que "tenemos localidades con más de 2,30 metros de nieve. Eso significa que hay muchas viviendas sepultadas".

La precordillera de la Araucanía es una zona de comunas rurales, con un importante porcentaje de pobladores indígenas de escasos recursos, cuyo sustento son unos pocos animales.

La temperatura en el área ha descendido hasta 23 grados centígrados bajo cero en los últimos tres días, provocando la congelación de las tuberías de agua.

La fuerza aérea distribuyó el miércoles cajas de alimentos a los campesinos aislados, a quienes no es fácil contactar pues la densidad poblacional es de 2,9 habitantes por kilómetro cuadrado, y efectivos del ejército trabajan despejando de nieve techos, calles y accesos a servicios públicos.

"Está en riesgo la vida de muchas personas y sus bienes, especialmente la de sus animales", agregó Vásquez.

Los inviernos en la zona son muy duros, pero este año, "en tres días cayó la nieve que a veces cae en 10 años", comentó el edil.

Los alcaldes de la zona se han quejado por la tardanza en el envío de maquinaria para despejar los caminos rurales, lo que dificulta llegar hasta las familias más aisladas.

Héctor Carrasco, alcalde de la vecina localidad de Curarrehue, dijo a radio Cooperativa que el 80% de su comuna está aislada, que los animales no tienen acceso al pasto natural y que sigue nevando.

"Somos 7.200 habitantes, el 70% es rural, dentro de lo rural, el 90% son indígenas, de ellos, casi todos son personas de escasos recursos que dependen del Estado", precisó.

Otras zonas afectadas y en alerta roja son Curacautín y Melipeuco, y bajo alerta amarilla se encuentran Vilcún, Villarrica, Pucón y Cunco. La alerta roja significa el inminente peligro para las personas y otros seres vivos; la amarilla advierte de un riesgo, pero de menor magnitud.