La primera dama de EE.UU., Michelle Obama, que enarbola la lucha contra la obesidad en el país, prevé hacer mañana un "importante anuncio" sobre el acceso a alimentos saludables y a precios asequibles, informó hoy la Casa Blanca.

Sin adelantar pistas sobre ese anuncio, la Casa Blanca recordó a través de un comunicado que 23,5 millones de personas en EE.UU. -incluyendo 6,5 millones de niños-, viven en áreas deprimidas que carecen de supermercados con alimentos nutritivos y a bajo costo.

El acceso a la buena nutrición es uno de los pilares para erradicar la epidemia de la obesidad infantil, según el Grupo de Trabajo contra la Obesidad Infantil de la Casa Blanca.

El grupo de expertos ha recomendado una respuesta "integral" que involucre a los sectores público y privado para facilitar un estilo de vida saludable entre los estadounidenses.

El anuncio de la primera dama se producirá un día después de que un análisis de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) indicara que ha aumentado la obesidad en EE.UU. en la última década.

Según CDC, la lista de estados que reportaron una tasa de obesidad de al menos un 30 % aumentó de 9 en 2009 a 12 el año pasado.

"La obesidad se ha convertido en un problema en todos los estados" y ninguno de ellos ha cumplido con la meta trazada de reducir la tasa de esa problemática al 15 % en la última década, señalaron los CDC.

Los datos, que provienen de una encuesta nacional sobre el estado de salud de cerca de 400.000 personas mayores de 18 años, demuestran que al menos un 30 % de los adultos en 12 estados son obesos. En 2000, ningún estado había registrado ese nivel de obesidad, según el documento.

En 2009, los nueve estados con una tasa de obesidad de al menos un 30 % fueron Alabama, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Misuri, Oklahoma, Tennessee y Virginia Occidental.

El año pasado, a esa lista se sumaron tres: Michigan, Carolina del Sur y Texas.

La obesidad, que supone un índice de masa corporal (cálculo entre la estatura y el peso) de al menos 30, ha sido vinculada con toda clase de problemas de salud, incluyendo la hipertensión, problemas cardiovasculares, derrame cerebral, diabetes, y ciertos tipos de cáncer, que son, además, algunas de las principales causas de muerte en EE.UU.

Michelle Obama lanzó el año pasado la iniciativa "Let's Move", alarmada porque las tasas de obesidad infantil se han triplicado en los últimos 30 años en EE.UU.. En la actualidad, uno de cada tres niños en EE.UU. padece de obesidad o sobrepeso, según las estadísticas.

Pero la primera dama no ha estado libre de controversia, tras confesar una "obsesión con las papitas fritas".

La semana pasada, visitó un restaurante en Washington, donde ordenó una hamburguesa, papas fritas, un batido de chocolate, y una soda, por un total de 1.700 calorías, más de lo que se recomienda ingerir en un día.

Aunque los medios de comunicación señalaron la ironía, varios expertos salieron a la defensa de la primera dama, al recordar que ella, en general, hace ejercicio y se alimenta bien.

De todas maneras, aseguraron los nutricionistas, la comida chatarra, consumida de vez en cuando, no hace daño.