El ex ministro del Interior Rafael Filizzola advirtió el miércoles que si no se combate el narcotráfico en los próximos años Paraguay podría ser "igual a México".

"En los próximos cinco o diez años Paraguay podría ser igual a México si no se combate con firmeza al tráfico de drogas", aseguró el ex funcionario durante una entrevista con la radio Monumental de Asunción.

Filizzola, destituido un mes atrás sin que el presidente Fernando Lugo explicara los motivos, comentó que el Estado paraguayo "tiene que ser fuerte contra el narcotráfico".

Filizzola aludió a la violencia que padecen diferentes ciudades mexicanas fronterizas con Estados Unidos donde operan los carteles de las drogas.

Destacó que en sus tres años como ministro priorizó la persecución al cultivo y comercialización clandestina de marihuana y la lucha contra "grupos de delincuentes que usan el territorio paraguayo para el tránsito de cocaína hacia mercados" internacionales como Europa y Estados Unidos.

La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), dependiente del palacio de gobierno, informó a la AP que de enero a junio de este año "fueron incautados 785 kilos de cocaína y 1.272 toneladas de marihuana, ocasionando un perjuicio de aproximadamente 12 millones de dólares" a las bandas que comercializaban esas drogas.

Paraguay no cultiva hojas de coca ni procesa la pasta base para la producción de cocaína pero es considerado uno de los principales productores de marihuana de la región. La marihuana se cultiva en los extensos bosques de los norteños departamentos de San Pedro, Amambay, Concepción y Canindeyú, en las proximidades de la frontera con el estado brasileño de Mato Grosso do Sul.

Los campesinos en situación de miseria son utilizados por los delincuentes para cultivar la marihuana, lo que en 2010 dio pie al diputado Elvis Balbuena del oficialista Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) para elaborar un proyecto de ley de legalización de la planta. Hasta el momento, el documento no ha sido presentado ante el Parlamento.

Un informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife), agencia de las Naciones Unidas, divulgado a fines de 2010 indicó que "se ha incrementado el tráfico y el consumo de drogas en países como Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay".

No obstante, aclaró que a los mencionados países "ingresa pasta base de cocaína procedente de países andinos, principalmente de Bolivia por la cercanía".