Un dirigente del conservador Partido Popular de España se vio obligado a renunciar a su cargo como presidente del gobierno de una región autónoma española luego de ser acusado formalmente de corrupción y de recibir sobornos.

El presidente del gobierno regional de Valencia desde el 2003, Francisco Camps, señaló la noche del miércoles que renunciaba al cargo para no afectar la posición de su partido de cara a las próximas elecciones generales.

Camps y tres ex funcionarios del gobierno deberán enfrentar juicio por presuntamente haber recibido regalos como trajes caros a cambio de favores para empresas.

El caso forma parte de una investigación en toda España sobre los sobornos que presuntamente pagaron algunas empresas a funcionarios del Partido Popular a cambio de contratos lucrativos.

Camps, quien niega las acusaciones, es un aliado principal del dirigente del Partido Popular, Mariano Rajoy.