Las muertes por consumir licor adulterado con alcohol metílico aumentaron a 25, aunque adicionalmente un centenar de personas intoxicadas por la bebida han recibido atención médica.

Primero el viceministro de Salud, Nicolás Jara informó el deceso la noche del martes de otro intoxicado y más tarde, el gobernador de la provincia Los Ríos, Germán Narváez, reportó un fallecimiento adicional.

"Hasta el momento son 25 las vidas perdidas, porque hoy ha fallecido otra persona", expresó Narváez en declaraciones a la radio Sonorama, pero sin dar más detalles.

Señaló que tras una reunión del presidente Rafael Correa, ministros y autoridades locales se suspendió "la ley seca" que prohibió la venta de bebidas alcohólicas en todo el país desde el domingo "pero se mantiene en (la provincia) Los Ríos por 72 horas" más. Esa provincia se encuentra en el centro del país y fue el epicentro de una cadena de intoxicaciones por consumir bebidas con una variedad de alcohol que resulta tóxica para el organismo.

Añadió que las autoridades buscan mecanismos para regularizar la producción de licor artesanal o buscar otras actividades laborales para quienes lo producen.

Desde el domingo las autoridades impusieron una veda de tres días a la venta de todas las bebidas alcohólicas en el país tras notar un brote de intoxicaciones entre personas ebrias. Las autoridades descubrieron que eran resultado de consumir un licor artesanal destilado de caña de azúcar conocido como "punta", que tenía altas concentraciones de alcohol metílico.

Las autoridades no han podido determinar si la presencia de alcohol metílico es producto de un mal proceso de destilación o el uso de recipientes con restos de este compuesto.

El licor destilado de caña es de amplio consumo en sectores de la población y en fiestas populares.

Paralelamente, desde el domingo está vigente un estado de excepción que se mantendrá por dos meses y que facilita a la policía realizar acciones para decomisar licor artesanal con el objetivo de evitar nuevas intoxicaciones.

Hasta el lunes las autoridades sanitarias habían reportado 21 muertes causadas por el consumo del licor adulterado.

Del total de muertos, 19 son habitantes de la provincia de Los Ríos, 185 kilómetros al suroeste de la capital.