Los líderes de la zona euro forjaron el jueves un acuerdo que concederá a Grecia un nuevo rescate financiero y hará cambios radicales en el fondo de rescate monetario de la unión, lo que le permitirá actuar de manera preventiva cuando las crisis se desarrollen.

Los países de la zona euro, junto con el Fondo Monetario Internacional, darán a Grecia un segundo rescate de 109.000 millones de euros (155.000 millones de dólares), además de los 110.000 millones de euros ya otorgados hace un año.

Los bancos y otros inversionistas privados contribuirán con alrededor de 37.000 millones de euros (53.000 millones de dólares) para el paquete de rescate, ya sea al diferir la deuda griega, cambiarla por nuevos bonos con tasas de interés más bajas o vender los bonos a Grecia a un precio bajo. La zona euro proveerá algún tipo de garantías a los nuevos bonos griegos clasificados como "impago selectivo", para que los bancos griegos puedan seguir teniendo acceso a apoyo de liquidez del Banco Central Europeo.

En el caso de diferir o cambiar los bonos, los nuevos bonos griegos emitidos a los bancos tendrían largos vencimientos de hasta 30 años y bajas tasas, según el Instituto Internacional de Finanzas, el grupo que representa a los acreedores del sector privado. El presidente francés Nicolás Sarkozy calculó que las tasas promediarían 4,5%.

"Por primera vez desde el comienzo de esta crisis, podemos decir que la política y los mercados se están uniendo", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

Los líderes también acordaron dar los nuevos préstamos de rescate de la zona euro a Grecia a una tasa de interés del 3,5% y con un vencimiento promedio de al menos 15 años. Algunos vencimientos serán de hasta 30 años y tendrán un período de gracia de 10 años.

Los líderes también reestructuraron su fondo de rescate, el cual podrá ahora ofrecer un "programa de precaución", con medidas como líneas de crédito a corto plazo.

Por encima de todo, el fondo será capaz de recapitalizar los bancos en países que no han sido rescatados y podrá comprar bonos en el mercado secundario, con lo que le quitará presión a los países que experimentan una liquidación inversionista.

Sarkozy dijo que Portugal y Grecia también tendrán menores tasas de interés en sus préstamos de rescate, pero que no habrá ninguna intervención del sector privado en sus programas de apoyo.

"La participación del sector privado se limitará a Grecia, y sólo a Grecia", dijo el presidente de la UE, Herman Van Rompuy.