Un ex presidente de la Caja Costarricense de Seguro Social, la principal prestadora de servicios públicos de salud del país, dimitió el miércoles de otro cargo que ocupaba en el gobierno para responder a los señalamientos de su presunta responsabilidad en parte de la crisis que tiene en huelga los hospitales y clínicas estatales.

Doryan, quien fungía como presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad, dimitió para hacerle frente a los señalamientos que lo responsabilizan de la debacle económica de la CCSS, debido a que durante su gestión (2006-2010) los gastos aumentaron significativamente producto del aumento en la planilla y algunos pagos que algunos catalogan como privilegios.

La renuncia fue presentada al inicio del segundo día de huelga en la Caja, y la presidenta Laura Chinchilla expresó que "don Eduardo nos notifica su salida, la cual yo recojo como un gesto de madurez y consideración de los intereses nacionales".

El propósito de Doryan "es ayudar a resolver la crisis en la Caja... él se va a rendir cuentas, como debe hacer cualquier funcionario", añadió la presidenta.

Sin embargo, la renuncia nada ayuda a poner fin a la huelga debido a que los manifestantes exigen que las actuales autoridades de la CCSS restablezcan el pago del 100% del salario en casos de incapacidades médicas, una de las medidas adoptadas para contrarrestar un creciente déficit en las cuentas de la institución.

Según la Organización Panamericana de la Salud, la CCSS sumará un déficit de 184 millones de dólares para este año y que aumentaría a 626 millones de dólares para el 2015 si no se toman medidas para bajar los gastos.

Una de las medidas tomadas por las autoridades para contrarrestar la tendencia deficitaria fue por petición de la Procuraduría de la República, que los pagos de incapacidades a los trabajadores de la Caja se igualen al del resto de los funcionarios públicos, que perciben el 60% de su salario.

La decisión desencadenó el martes una huelga que paralizó los servicios de salud en todo el país, aunque según la Presidenta Ejecutiva de la Caja, Ileana Balmaceda, en su segundo día el paro solo cuenta con el apoyo de menos del 6% de los 45.000 empleados que tiene a nivel nacional.

Fundada en 1941, el Seguro Social es una entidad emblemática para la población costarricense pues representa al estado benefactor y su modelo solidario de salud gratuita para todos, que se gestó en la década de los cuarenta y con más fuerza después de la Guerra Civil de 1948.

La ciudadanía ve cualquier perjuicio en contra de esta institución como un ataque directo al modelo costarricense que le permitió al país niveles de vida y bienestar por encima de las otras naciones centroamericanas durante la segunda mitad del siglo XX.

Chinchilla también anunció que para fortalecer las cuentas de la CCSS el gobierno pagará 170 millones de dólares correspondientes a las erogaciones que le corresponden dentro de los próximos tres años, sin embargo, no ha explicado si piensa saldar la deuda que tiene acumulada que según los sindicalistas asciende a 1.456 millones de dólares, aunque las autoridades reconozcan que se trata de solamente 270 millones.

También la iniciativa privada tiene grandes deudas con el sistema de seguridad social, que es el único prestador de servicios de salud pública en el país.

Balmaceda sostuvo que la decisión de rebajar el pago de incapacidades "es innegociable" y que ya solicitaron a un tribunal la declaratoria de ilegalidad de la huelga.

El líder sindical Luis Chavarría desestimó las amenazas de Balmaceda y anunció "una gran marcha" por las calles de la capital con el apoyo de sindicatos de otras instituciones para el jueves.