La prensa estatal china informó el miércoles que 14 manifestantes murieron baleados en un ataque a una estación policial a principios de semana en la inestable región occidental del país.

Se trata de la primera cifra oficial de muertes entre los manifestantes, quienes según informaron los medios de prensa estatales, ocuparon una estación policial el lunes y mataron a puñaladas a un guardia de seguridad.

La agencia oficial de noticias de China Xinhua afirmó que el policía, una mujer y una adolescente fueron tomados como rehenes por los manifestantes también fueron asesinados.

Xinhua indicó que los participantes en el disturbio lanzaron botellas de gasolina y piedras a la policía, destruyeron equipo y prendieron fuego a la estación policial en la ciudad de Hotan en la región de Xinjiang. Cuando los agresores corrieron hacia el piso superior la policía les disparó, agrega el despacho de Xinhua.

Mientras algunos medios de prensa han calificado al incidente de atentado terrorista, otros han culpado a los participantes en el disturbio o a matones.

Los agresores fueron personas de entre 20 y 40 años de edad que gritaban "Alá es el único Dios" cuando tomaron la estación de policía, citando al Partido Comunista local y a los funcionarios policiales que no fueron identificados por sus nombres.

Xinjiang se ha visto sacudida por un conflicto étnico y un movimiento separatista a veces violento dirigido por los uigures, un grupo étnico mayoritariamente musulmán que ve a Xinjiang como su patria. Muchos uigures consideran a la etnia Han de mayoría china como intrusa.

Hotan es una población de descanso de poco más de 115.000 habitantes en la región sur de Xinjiang, no lejos de la frontera de Pakistán. El diario The Global Times informó que más del 90% de la población pertenece a la etnia uigur.