La entidad financiera Bankia, el primer banco español resultante de una fusión de cajas de ahorro que sale al mercado, estrenó el miércoles su cotización en bolsa en números rojos y escasa demanda.

Bankia, convertido ya en el tercer banco español y el cuarto por capitalización bursátil, fijó el precio de la acción en 3,75 euros (5,33 dólares), pero a media sesión cedía algo menos de un 2% hasta 3,69 euros (5,25 dólares).

La oferta pública inicial de Bankia es una de las más grandes de los últimos años y no tiene precedentes en España. La salida bolsa se produjo en medio de la crisis de deuda que sacude Europa y la prima de riesgo española, en máximos históricos con respecto al bono alemán.

"La realidad se ha impuesto", dijo Javier Flores, analista de Dracon Partners, sobre la caída inicial de Bankia. "Es una colocación grande en un entorno difícil, en un país complicado y un sector en el punto de mira".

Esta combinación de factores obligó a Bankia a rebajar un 15% el precio inicialmente fijado para la venta de acciones, que rondaba los 5 euros (7,1 dólares).

"La salida al mercado de Bankia se ha considerado un punto de referencia del sector bancario español", dijo el presidente de la institución, Rodrigo Rato. "Es un éxito que se ha conseguido en tiempo récord, en medio de una auténtica tormenta en los mercados".

Bankia ofreció al mercado 824,57 millones de acciones para accionistas individuales e institucionales, que suscribieron un capital superior a los 3.000 millones de euros (4.265 millones de dólares).

Bankia es una fusión de siete cajas de ahorro, lideradas por Caja Madrid y Bancaja. Desde hace meses, las cajas españolas se encuentran en un complejo proceso de reestructuración tras la reforma del sistema financiero impulsada por el gobierno socialista para reorganizar el sector, muy endeudado por la crisis económica y el colapso del sector inmobiliario.

El ejecutivo fijó unos ratios mínimos de solvencia y concedió a las cajas varios meses para buscar financiación privada en los mercados, a riesgo de ser nacionalizadas si no cumplían con los requisitos impuestos.

La mayoría de las cajas optaron por fusionarse y transformar sus negocios en bancos comerciales.