Arizona lanzó el miércoles un cibersitio en el que solicita donaciones para levantar una cerca en la frontera con México con mano de obra de presidiarios.

El sitio, llamado buildtheborderfence.com, recibió 725 donaciones en línea en sus primeras 14 horas, que totalizaron 31.295 dólares, dijo el portavoz del Senado de Arizona Mike Philipsen.

Las donaciones iniciales hechas en el sitio estuvieron entre un rango de 5 dólares como mínimo hasta "decenas de donativos de entre 250 y 500 dólares", dijo Philipsen. Las contribuciones también se pueden enviar por correo tradicional.

El senador Steve Smith, que patrocinó la legislación que autoriza el proyecto de la cerca, dijo el martes que su objetivo inicial es alcanzar los 50 millones de dólares.

"No es mi objetivo final", aclaró el republicano. "Si podemos recaudar 50 millones, será un comienzo fabuloso".

Smith dijo que los 3,8 millones de dólares que el público ha donado para defender la ley de inmigración estatal del 2010 podría ser un anticipo de lo que vendrá.

El sitio de la gobernadora Jan Brewer para defensa legal de la ley, conocida como SB1070, recaudó dinero para un servicio intangible. "Ustedes están pagando un abogado", dijo el senador estatal Steve Smith. En cambio, dijo, con este nuevo proyecto "ustedes pueden ver y tocar lo que reciben: están pagando por una frontera segura".

Todavía no se ha determinado concretamente en qué se invertirá el dinero. Un comité asesor de seguridad fronteriza, integrado por legisladores, directores de agencias estatales y jefes policiales, formulará recomendaciones a la legislatura para ese fin.

La cerca se levantaría en terrenos privados o del gobierno. S le pedirá autorización al gobierno federal para la construcción.

La valla fronteriza actualmente cubre alrededor de 1.045 kilómetros (unas 650 millas) de la frontera entre Estados Unidos y México, lo que se convierte en un tercio de los más de 3.215 kilómetros (unas 2.000 millas) de frontera. Varía en calidad, ya que va desde una simple cerca de alambre o vehículos como barreras hasta muros de más de nueve metros de alto (30 pies)con alta ingeniería en zonas cercanas a ciudades.

Los contrabandistas sortean las barreras cortándolas, saltándolas o, frecuentemente, cavando túneles.

Los legisladores demócratas objetaron el proyecto de la cerca por considerar que la cuestión migratoria debe ser encarada de manera más amplia.

Asimismo, el grupo ambientalista Sierra Club advirtió que las fronteras con barreras fortificadas pueden dañar el ambiente al provocar inundaciones y bloquear el paso de la vida silvestre.

Un activista de derechos humanos, Jaime Farrant, de Border Action Network, dijo que el proyecto de la cerca podría terminar costándole dinero al estado si los donativos se quedan cortos y quienes apoyan el proyecto presionan para que se concluya.

"Sólo estamos preocupados de que se juegue a la política con la frontera en lugar de intentar resolver los problemas de seguridad de manera seria", dijo Farrant.

Smith y otros republicanos sostienen que el gobierno federal no ha hecho lo suficiente para impedir que crucen la frontera inmigrantes no autorizados, narcotraficantes y terroristas.