Relajación y descanso. Así pasó Perú buena parte del miércoles, pero sin perder de vista que jugará el sábado por el tercer puesto de la Copa América.

Paseo por la ciudad, televisión y lectura, fueron las actividades preferidas.

"Me la paso mirando el Río de la Plata, es espectacular como se ve desde mi habitación", dijo a The Associated Press el lateral y volante Yoshimar Yotún, del Sporting Cristal de Perú.

"En mi país tenemos muchos ríos pero no uno tan grande como este", agregó el jugador de 21 años en la planta baja donde se aloja la delegación de Perú, en un hotel del centro de la ciudad a unos 200 metros del río de la Plata.

En días despejados, a diferencia del miércoles nublado, desde las habitaciones altas del hotel puede divisarse la costa de Uruguay, cuya selección venció 2-0 a Perú el martes en una de las semifinales del torneo.

Yotún, reemplazado por William Chiroque a los 53 minutos, dijo que ese partido forma parte del recuerdo y que ahora la mira está "en ganar la medalla de bronce" ante el ganador de Paraguay y Venezuela.

"Pocos creían en nosotros", dijo Yotún. "Se esperaba que nos echasen al tercer partido y el sábado terminamos jugando los seis".

El defensor Guiancarlo Carmona fue uno de los que prefirió pasear, acompañado en principio por Rinaldo Cruzado.

"Descansar un poco nos viene bien; estamos muy cansados de tanto esfuerzo", dijo Carmona (San Lorenzo, Argentina). "Solo nos falta un partido más y haremos lo imposible por ganarlo".

Cuando por la planta baja del hotel se asomó Paolo Guerrero, la calma del lugar se transformó en caos por la cantidad de periodistas que lo rodeó con cables, grabadoras y lapiceros.

"La gente (la afición peruana) me llena de confianza, llego con más entusiasmo a la cancha. La gente me dan ganas de matarme dentro de la cancha", dijo Guerrero.

"Salgo a matarme y si se puede, salir muerto", agregó el atacante del Hamburgo alemán, antes de salir del hotel, caminando lo más tranquilo con otro grupo de jugadores.