Más de 1.000 obreros trabajan contra el tiempo para tratar de terminar el estadio Pascual Guerrero a más tardar el próximo lunes, cuatro días antes de la inauguración del Mundial Sub20.

El escenario no está listo y el comité de inspección de la FIFA, liderado por el español Iñaki Alvarez, acaba de otorgar una prorroga adicional de siete días a las autoridades municipales para que concluyan la reconstrucción.

El plazo original venció el 27 de abril — el día del sorteo en Cartagena — y a Cali se le concedió uno extra que expiró el lunes.

Las obras, dirigidas por ingenieros mexicanos, se concentran en la instalación de cubiertas (techos) en las tribunas, ubicación de sillas y acabados de los frentes del escenario con capacidad para 35.312 hinchas.

La inversión ha ido en aumento y, según el último estimado, llegó al equivalente a unos 47 millones de dólares, la más alta de los ocho estadios.

Camerún-Nueva Zelanda y Portugal-Uruguay se enfrentarán por el Grupo B el 30 de julio en el marco de la competencia programada del 29 de julio al 20 de agosto con la participación de 24 países.

Alvarez no ha hecho comentarios a la prensa sobre los atrasos. Jairo Clopatofsky, director del Instituto Colombiano de Deportes, manifestó que "fue positivo el balance de la visita aunque se presenta un retraso con los techos (instalación) que se solucionará en los últimos días".

La comisión también observó campos de entrenamiento, rutas de acceso al estadio y hoteles entre otros aspectos.

El panorama del Pascual Guerrero es bien diferente al de los estadios de Barranquilla, Cartagena, Medellín, Bogota, Manizales, Pereira y Armenia. Todas las otras sedes están listas y fueron entregados a la FIFA hace unas semanas.

Pese al inocultable retraso y la acción contrarreloj, el alcalde de Cali Jorge Iván Ospina dijo a la prensa que se cumplió "satisfactoria" con los requerimientos de la FIFA y según él los delegados quedaron "maravillados" con el estadio.

"Está previsto terminar el 24 de julio (domingo) en sur y norte... son 26 membranas, 13 por cada tribuna y después seguirá la instalación de las 53 membranas transparentes que van en las armaduras", explicó Antonio Montaño, el supervisor de la compañía mexicana encargada de la tarea, citado por el diario El País de Cali.