La Iglesia católica nicaragüense confirmó hoy que a partir del 24 de julio próximo celebrarán con actividades religiosas y culturales la inclusión de la catedral de León en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

El portavoz de la diócesis de León, Víctor Morales, dijo al canal 12 de la televisión local que entre el 24 y 31 de julio celebrarán el distintivo a esa basílica, la más grande de Centroamérica y donde se encuentra la tumba del poeta universal Rubén Darío, el "Príncipe de las Letras Castellanas".

Precisó que la celebración, que tiene como lema "Nuestra Catedral, Patrimonio Cultural de la Humanidad", será en la basílica, ubicada en León, la primera capital de Nicaragua y a 90 kilómetros al noroeste de Managua.

La catedral de León fue incluida el 28 de junio pasado en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), con sede en Francia.

Morales detalló que la semana de festejos arrancará el 24 de julio con la eucaristía y continuará con una exposición de arte sacro, una tarde cultural y un concierto nocturno, en el atrio de esa sede religiosa.

Entre el 25 y 27 de julio, agregó, se realizarán conferencias magistrales de la historia de la catedral de León y las tradiciones culturales y religiosas de Nicaragua.

El 28 de julio se efectuará una procesión con una imagen de Jesús sacramentado, añadió.

Un día después habrá una tarde y noche cultural, con una presentación de un ballet folclórico nicaragüense.

Para el 30 de julio se espera que el cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua recorra la catedral de León y después habrá un concierto con la Camerata Bach.

La semana de festejos culminará el 31 de julio con la eucaristía y una procesión por las principales avenidas de León, señaló Morales.

Esos festejos son "para darle gracias a Dios porque un monumento que representa nuestra fe y a nuestro país se ha valorizado a nivel mundial", expresó.

La catedral de León, construida entre 1747 y 1825, es una reconocida joya de la arquitectura iberoamericana y uno de los principales edificios de la transición del barroco al neoclásico, con un estilo que puede considerarse ecléctico.

La sobriedad de su decoración interior y la abundancia de luz natural caracterizan esta catedral, que es también un importante centro de atracción turística.

En ella descansan los restos del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), los vates Alfonso Cortés y Salomón de la Selva, el músico José de la Cruz Mena y el prócer de la Independencia de Centroamérica, Miguel Larreynaga.