La OTAN cedió el martes a las fuerzas afganas la seguridad de la capital de una provincia oriental, el paso más reciente en el proceso de transición que culminará con el retiro de todas las tropas extranjeras para fines del 2014.

La coalición encabezada por Estados Unidos ha comenzado el proceso de transferir la seguridad en partes del país donde supone que las fuerzas afganas tienen la firmeza necesaria como para asumir el control. Pero hasta ahora ha sido solamente en capitales provinciales, mientras en gran parte del interior persiste la anarquía después de una década de guerra.

Las fuerzas estadounidenses cedieron el control de Mehterlam, la capital de la provincia de Laghman, pero mantendrán la responsabilidad sobre las otras áreas en esa provincia que sigue bajo la influencia del Talibán y otros grupos insurgentes.

Las autoridades de la Organización del Tratado del Atlántico Norte dijeron que la cesión indica que se están logrando progresos.

"Por sobre todo, es una demostración tangible al pueblo afgano de la capacidad creciente de este gobierno y del aumento en su habilidad para mejorar las vidas de los ciudadanos", afirmó el teniente general James Bucknall, subcomandante de las fuerzas de la coalición.

Mehterlam es una de siete áreas transferidas este mes al gobierno afgano en la primera fase del plan de tres años y medio hasta que todo el país esté bajo el control de las autoridades nacionales.

Las fuerzas afganas recibieron el domingo el control de la provincia de Bamiyan, mientras que el proceso de transición ha comenzado en Panjshir. Las dos provincias, que han visto escasa violencia, son las dos únicas que han sido cedidas enteras.

Las otras capitales provinciales que serán entregadas a los afganos son Lashkar Gah, Herat y Mazer-e-Sharif. Las fuerzas afganas tomarán control además de toda la provincia de Kabul, con excepción del distrito de Surobi.

La violencia ha aumentado en el país desde que el presidente Hamid Karzai anunció el 22 de marzo que el gobierno tomaría control de las siete áreas.

Siete policías murieron el lunes en un puesto de control cerca de Lashkar Gah. El vocero provincial Daud Ahmadi dijo que uno de sus colegas los mató y después escapó en un vehículo policial cargado de armas.

Gran parte de la violencia puede atribuirse a los esfuerzos del Talibán por retomar control de territorio que perdió a fines del año pasado y principios de éste, pero también se han extendido los ataques al este del país y a lo largo de las provincias fronterizas con Pakistán.