Irán anunció el martes que instaló unas centrifugadoras nuevas más eficientes para acelerar el enriquecimiento de uranio, lo que aumentó los temores de que Teherán intenta enriquecer uranio con fines bélicos.

Un vocero de la cancillería iraní, Ramin Mehmanparast, dijo que la Agencia Internacional de Energía Atómica vigila el proceso pero no dio detalles sobre la nueva maquinaria.

La medida se efectuó pese a cuatro rondas de sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ante la negativa de Teherán a detener el enriquecimiento.

Occidente sospecha que Irán intenta fabricar ojivas nucleares, algo que las autoridades iraníes niegan, e insisten que sus actividades sólo persiguen fines pacíficos como la generación de electricidad.

Mehmanparast indicó además el martes que considerará una propuesta del canciller ruso Sergey Lavrov de reincorporarse al diálogo nuclear, aunque aclaró que no ha recibido aún la propuesta, que pide a la comunidad internacional que haga limitadas concesiones a Irán por cada paso que dé en satisfacer las demandas para que aclare sus intenciones nucleares.

A principios de mes, la secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton dijo que Washington enviará un equipo de especialistas para analizar el plan con los rusos.

Desde hace años Irán produce uranio bajamente enriquecido. En febrero del 2010 comenzó a incrementar la concentración, sosteniendo que necesita un uranio más potente para alimentar de combustible un reactor que elabora radioisótopos necesarios en tratamientos oncológicos.