El centrocampista brasileño Felipe Melo, del Juventus italiano y pretendido por varios equipos de su país, anunció hoy que continuará en Europa después de desestimar una propuesta para incorporarse al Sao Paulo.

"Estuve a punto de firmar con el Sao Paulo, pero tenía ofertas de otros equipos europeos y uno de ellos hizo una propuesta que eleva mucho mi sueldo", dijo el futbolista en un comunicado.

Melo, que espera que su futuro se decida en los próximos días, admitió el deseo del Santos, el Gremio y el Sao Paulo, tres de los grandes clubes brasileños por contar con sus servicios para la presente temporada.

"Agradezco de corazón el interés del Sao Paulo. Gracias por el cariño que me han mostrado y por abrirme las puertas. Incluso llegué a informarme sobre los barrios y buscar casa, pero todo cambió a último momento", apuntó el jugador brasileño, que negocia su marcha de su actual club, con el que no ha rendido a su mejor nivel.

La prensa europea especula con la posibilidad de que Melo, con contrato en vigor con el club turinés hasta 2014, recale en el París Saint-Germain francés, que sondea en el mercado un recambio para el francés Claude Makelele, e incluso ha trascendido un eventual traspaso al Real Madrid en una operación de intercambio en la que entraría Lassana Diarra.

En la nota remitida, el futbolista se mostró molesto por las informaciones que en los últimos días le han vinculado al Palmeiras y al Flamengo, club este último en el que comenzó su carrera en Brasil, y manifestó que los únicos que están autorizados para hablar sobre su futuro son sus representantes.

Melo fue señalado por la prensa de su país como uno de los culpables de la eliminación de Brasil en el Mundial de Sudáfrica al ser expulsado y contribuir de forma involuntaria en el gol que supuso la derrota de su selección frente a Holanda en los cuartos de final.