La directora de una galería de arte neoyorquina pasará los fines de semana en la cárcel durante cuatro meses por vender obras de arte valuadas en millones de dólares sin avisar a sus dueños.

Leigh Morse pidió perdón por "causar dolor y sufrimiento" antes de escuchar su sentencia el martes. Empezará a purgar su condena el 6 de agosto. Además, deberá devolver unos 1,6 millones de dólares.

Morse fue condenada en abril de intento de fraude contra el patrimonio de cuatro artistas. Uno de los testigos fue Robert De Niro, ya que Morse fue acusada — y absuelta — de robo mayor contra la herencia del padre del actor.

El caso fue una derivación de los fraudes cometidos por el ex dueño de la galería, Lawrence Salander, contra su clientela por valor de 120 millones de dólares. Salander se declaró culpable y está en prisión.

Morse abrió su propia galería.