La posibilidad de que exista otra versión de ti en el universo — y de mí, y de todos los que conocemos — es la inquietante premisa de "Another Earth", título que se puede traducir literalmente como "otra Tierra".

Es un tema fascinante, la clase de idea que uno discute con los amigos tras unas copas de más y después se va a casa y tiene pesadillas. Pero esto que es materia de discusión filosófica se da en el marco de un angustioso relato personal de vacío y redención.

Estas dos dinámicas conflictivas constituyen el primer largometraje de Mike Cahill, director, coguionista, productor y cinematógrafo. Presenta una yuxtaposición fascinante de elementos melodramáticos — los altibajos propios de la tragedia griega — con una estética austera y de bajo presupuesto. Los tonos grises y azules acentúan la misteriosa atmósfera de fantaciencia, al tiempo que el trabajo de cámara, portada al hombro, crea una doble sensación de intimidad e inquietud.

La otra coguionista es Brit Marling, que a la vez protagoniza el filme. Marling posee una belleza natural y una espontaneidad emocional que impiden al espectador apartar la vista. Es joven, inteligente y valiente, algo emocionante de ver.

Al principio, su personaje de Rhoda Williams es una astrofísica brillante a la que han ofrecido trabajo en una prestigiosa universidad. Pero cuando vuelve a su casa de una fiesta, la distrae la visión de un globo azul en el cielo nocturno que resulta ser una segunda versión de nuestra Tierra. Choca con otro auto, mata a un niño y su madre embarazada y deja en coma al padre.

Después de cuatro años en prisión, Rhoda sólo quiere que la dejen en paz. Consigue trabajo haciendo el aseo en una escuela secundaria, pero algo la impulsa a buscar al hombre que sobrevivió al choque: éste es John Burroughs (William Mapother), antes un prestigioso compositor, ahora un hombre que apenas sale de su casa desvencijada.

La sensación omnipresente de lo desconocido crea un suspenso apasionante. A medida que Rhoda y John forjan su improbable vínculo, la "Tierra 2" se acerca poco a poco a la nuestra. Puede contener versiones alternas de todos nosotros, la promesa de una segunda oportunidad, y la escena en la cual un científico lo dice en televisión es escalofriante.