El gobierno de Venezuela dejará de financiar un plan de obras de infraestructura en Bolivia, el más popular del presidente Evo Morales, que en el futuro será solventado con fondos propios y créditos.

"Antes el programa 'Bolivia Cambia, Evo cumple' se financiaba con cooperación y donación, especialmente del ALBA y de otros países. Ahora estamos empezando el programa con nuestros recursos", dijo el mandatario la víspera en un acto oficial, informó el lunes la estatal Agencia Boliviana de Información.

La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) fue creada por el presidente venezolano Hugo Chávez para contrarrestar los pactos de libre comercio que promovió Estados Unidos en la región. Actualmente está integrado por Bolivia, Ecuador, Cuba, Venezuela, Nicaragua y pequeños estados caribeños.

El gobierno no informó si otros programas de la cooperación venezolana sufrirán ajustes.

Morales indicó que el programa "Bolivia cambia, Evo cumple", que comenzó en 2006 cuando asumió el gobierno, ejecutó "más de 4.000 proyectos" en todo el país. En más de cinco años invirtió 290 millones de dólares en la construcción de sedes sociales, campos deportivos, mercados, postas sanitarias, mejoramiento vial, entre otras obras, a pedido de los municipios.

El mandatario en persona entrega los cheques a los alcaldes en ceremonias públicas sin mediación de la burocracia. La ejecución de las obras es supervisada por autoridades bolivianas y el desembolso de los fondos por la embajada venezolana.

La ministra de Transparencia y Lucha Anticorrupción, Nardy Suxo, dijo el lunes que su cartera "presentó denuncias en contra de alcaldes que han hecho mal uso de esos dineros", pero no detalló los procesos en curso.

"Son dineros de donación y no es que se manejaron sin control alguno, eso es falso, hay controles", dijo ante denuncias de algunos legisladores opositores respecto a supuestas irregularidades en la ejecución de los proyectos.

No se conocen los detalles de la financiación del programa y cada vez que fue consultado por la prensa al respecto, Morales se limitó a señalar que una parte de los fondos eran donaciones y otra créditos. En 2008 durante una reunión con corresponsales, dijo que Chávez había donado fondos para financiar esos proyectos.

Los gobiernos de Bolivia y Venezuela firmaron un amplio programa de cooperación en varios campos pero no se divulgaron los montos ejecutados.

Petróleos de Venezuela, PDVSA, conformó junto a la estatal boliviana, la empresa Petronadina y comprometió inversiones por 800 millones de dólares en exploración de nuevas reservas y cuyos trabajos tienen alguna demora, según reconocieron autoridades bolivianas.

Venezuela pasó a convertirse en acreedor e importante socio comercial desde que Estados Unidos suspendió a Bolivia a finales de 2008, un programa de preferencias arancelarias después de Morales expulsó ese año al embajador estadounidense Philip Goldberg y a la agencia antidrogas DEA, por supuesta injerencia en asuntos internos.

El Instituto Boliviano de Comercio Exterior dijo que Venezuela es el principal acreedor con 350 millones de dólares que le debe Bolivia, pero el Ministro de Economía, Luis Arce, explicó antes que gran parte de esa deuda es por la importación de diesel para el mercado local.