Los temores de que la crisis por endeudamiento europeo se extiendan a Italia y a España pesaron el lunes en los mercados bursátiles y después de que una prueba de estrés efectuada sobre los bancos del continente no lograron aliviar las tensiones en anticipo a una reunión de emergencia de líderes de la Unión Europea.

En sus primeras operaciones del día, los principales mercados bursátiles europeos presentaban fuertes bajas y las acciones de los bancos fueron particularmente afectadas.

En tanto, el euro perdió 0,6% de su valor al cotizarse a 1,4040 dólares por unidad de la moneda europea.

Además, en una señal que los temores de contagio no pudieron ser aliviados por los resultados de las pruebas de estrés efectuados a los bancos europeos, los rendimientos de los bonos italianos y españoles volvieron a subir.

El rendimiento del bono a 10 años de Italia avanzó 0,19% hasta los 5,88% mientras que su equivalente español avanzó 0,18% hasta un rendimiento del 6,26%.

Las pruebas de estrés efectuadas el viernes pasado fueron vistas con un cierto grado de escepticismo por parte de los inversionistas pues estos no tomaron en cuenta ninguna suspensión de pagos de deuda soberana. Sólo ocho de los 90 bancos sometidos a prueba fracasaron y fueron obligados a recaudar 2.500 millones de euros (3.500 millones de dólares). De esas instituciones bancarias, cinco eran españolas, dos griegas y una austríaca.

A los bancos se les exigió que revelaran su exposición a las deudas gubernamentales de países con problemas como Grecia, pero los analistas señalaron que hubiera sido mejor si la Autoridad Bancaria Europea hubiera simulado el impacto de una suspensión de pago en sus escenarios de prueba para tener mejores parámetros sobre la fortaleza del sistema.

"Ante esta posibilidad, las pruebas destacaron que el sector bancario europeo está más saludable de lo esperado, pese a que permanecen algunos temores cruciales de los inversionistas sobre la veracidad de las pruebas debido a que éstas no incluyeron un cálculo del impacto que tendría una suspensión de pagos (en las deudas) soberanas", indicó Lee Hardman, un analista de la firma de inversiones del Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.