El estadio Pascual Guerrero de Cali aún no está listo para el Mundial Sub20 y el comité de inspección de la FIFA otorgó el lunes un plazo adicional de siete días a las autoridades municipales para que terminen las obras.

El escenario con capacidad para 35.312 espectadores fue reconstruido a un costo equivalente a unos 47 millones de dólares y será epicentro del Grupo B conformado por Uruguay, Camerún, Portugal y Nueva Zelanda.

Camerún-Nueva Zelanda y Portugal-Uruguay se enfrentaran el 30 de julio. La competencia está prevista del 29 de julio al 20 de agosto.

La inspección la adelantaba desde temprano un grupo de ocho personas liderada por el español Iñaki Alvarez y se prolongaba hasta la noche para observar las condiciones de la nueva iluminación.

Los estadios de Barranquilla, Cartagena, Medellín, Bogotá, Pereira, Manizales y Armenia están listos desde finales de abril, luego del sorteo, y fueron entregados formalmente a la FIFA.

La actividad en el Pascual Guerrero se concentra en la instalación de cubiertas importadas de Italia en las tribunas occidental y oriental.

También se trabaja la colocación de sillas y en la parte externa del estadio ubicado en el barrio San Fernando.

La tarea de las cubiertas la conducen expertos mexicanos y está a cargo de más de 1.000 hombres que laboran en tres turnos para tratar de terminarla en lo posible dentro del plazo fijado

"Hay un pequeño retraso en la instalación de las cubiertas que se subsanará en siete días", indicó el director del Instituto Colombiano de Deportes Jairo Clopatofsky.

Clopatofsky participa en la inspección con el presidente de la Federación Colombiana de fútbol Luis Bedoya.

"Cali nunca le ha fallado al país, ha sido una ciudad con mucha experiencia en eventos deportivos y esta no será la excepción", anotó Clopatofsky al diario El País de Cali.

Cali, capital del departamento del Valle, fue sede de los Juegos Panamericanos de 1971 y de un mundial de natación entre otros muchos certámenes.