Nelson López Aponte, un sacerdote católico que estaba entre los líderes de una campaña que obligó a la Armada de estados Unidos a cerrar su campo de bombardeos de la isla de Vieques, ha fallecido. Tenía 50 años.

Su hermana, Wanda López Aponte, lo halló muerto en la casa de éste en el pueblo de Barranquitas el domingo por la tarde, dijo la policía.

La causa de la muerte estaba siendo investigada, pero no había indicios de invasión de morada y al parecer López Aponte murió de causas naturales, dijo el teniente Cándido Pagán, investigador policial.

López era el pastor de la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Vieques, una isla frente a la costa oriental de Puerto Rico, que había sido usada por Estados Unidos como campo de entrenamientos y prácticas de bombardeos desde la Guerra de Vietnam.

El sacerdote se convirtió en portavoz y líder del movimiento que demandó que la Armada estadounidense dejase de usar la isla para bombardeos, por temores sobre los riesgos de seguridad y el ambiente para los 10.000 habitantes de la isla.

López estaba entre muchas personas, incluyendo un puñado de celebridades, arrestadas por las fuerzas armadas por ingresar en la base. En el 2001, el sacerdote fue a Washington junto con el actor Edward James Olmos y otros para quejarse ante el Congreso de que la policía militar estaba maltratando a los manifestantes, acusaciones rechazadas por la Marina.

Estados Unidos cerró la base en el 2003 y Vieques es ahora un popular destino turístico.