Un español fue sentenciado el lunes a ocho años de cárcel por una corte moscovita que lo declaró culpable de malversar 13.000 millones de dólares de una subsidiaria de la desaparecida petrolera Yukos.

La condena de Antonio Valdés García, quien se escapó de arresto domiciliario en Rusia en 2007 y ahora se encuentra en España, se dio a pesar del testimonio de que Mijaíl Jodorkovsky, director de Yukos, testificó que no sabía nada de esa malversación. Este se encuentra en la cárcel.

Valdés García, con ciudadanía rusa y española, encabezaba una subsidiaria de Yukos llamada Fargoil que fue acusada de malversar 13.000 millones de dólares en ganancias por la exportación de petróleo de Yukos.

Los críticos dicen que la condena a Valdés García forma parte de una campaña estatal contra Yukos y Jodorkovsky, quien fue arrestado en 2003 y declarado culpable de malversación de fondos y fraude fiscal, en un juicio que sus aliados insisten fue un castigo del Kremlin por patrocinar a partidos de oposición. Los bienes de Yukos fueron subastados y muchos terminaron en manos de la petrolera estatal Rosneft.

Las agencias de noticias rusas confirmaron la sentencia de ocho años, seis menos de los que habían pedido los fiscales.

Valdés García huyo de Rusia en 2003 cuando comenzó el caso contra Yukos. Se le presentaron cargos en ausencia, pero regresó a territorio ruso en 2005 para ofrecer evidencia a cambio de ser clasificado como un testigo en vez de un sospechoso.

Indicó que las autoridades rusas incumplieron el acuerdo y lo obligaron a confesar parcialmente. Fue puesto bajo arresto domiciliario, y durante ese tiempo dijo que recibió amenazas policiacas para presionarlo a implicar a Jodorkovsky y a otros.

Mencionó además que fue golpeado severamente luego de prometer que iba a denunciar públicamente las amenazas.

Valdés García dijo que luego presentó un informe en el que afirmaba que sufrió las heridas cuando se cayó de una ventana, a cambio de que le prometieran que no sería golpeado de nuevo.

Se escapó de su arresto domiciliario en Moscú en enero de 2007, al parecer después de encerrar a sus guardias policiales dentro de su apartamento.