La comunidad judía de Argentina reclamó hoy a la presidenta Cristina Fernández el esclarecimiento del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), del que se cumplen 17 años, y volvió a criticar al presidente de Bolivia, Evo Morales, por recibir a uno de los presuntos implicados.

"Señora presidenta, agradecemos su presencia, pero no es suficiente. Necesitamos justicia de inmediato", clamó el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, durante el acto con motivo del aniversario del atentado que causó 85 muertos.

Fernández acudió este lunes con buena parte de su gabinete al acto realizado frente al lugar donde fue perpetrado el atentado que, como todos los años, comenzó con el sonido de la sirena a la misma hora en que detonó un automóvil cargado de explosivos.

Borger se refirió también a la visita a Bolivia en abril pasado del ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi, uno de los sospechosos del ataque, quien participó de un acto militar con el presidente de ese país, Evo Morales, y la calificó de "provocación".

El mandatario boliviano debió luego pedir disculpas a raíz de una protesta del Gobierno argentino y de la colectividad judía.

Se trata de "un prófugo de la justicia" que estuvo "paseando oficialmente por el mundo con una paradójica inmunidad diplomática", aseguró Borger en alusión a Vahidi, uno de los iraníes reclamados por la justicia argentina por su presunta responsabilidad en el atentado del 18 de julio de 1994.

Por el atentado, Interpol busca capturar a Vahidi, al exministro iraní de Información Alí Fallahijan, el exasesor gubernamental Mohsen Rezai, al exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani, al exfuncionario diplomático Ahmad Reza Ashgari y al libanés Imad Fayez Mughniyah.

Evo Morales "estrechó la mano de Vahidi, teñida de la sangre de 85 personas. Decir que no sabían quien era Vahidi es inaceptable", sostuvo a su vez Sergio Burstein, representante de los familiares de las víctimas del ataque, durante el acto al que acudieron cientos de personas en una jornada lluviosa.

Burstein también cuestionó el "coqueteo" del mandatario boliviano con Irán, cuyo presidente, Mahmoud Ahmadinejad, "es el nuevo Hitler" que "quiere acabar con los judíos", opinó.

El representante de los familiares también cargó contra el expresidente argentino Carlos Menem (1989-1999), a quien acusó de ordenar "encubrir el atentado", y criticó al alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, por "haber dado vuelta la cara" cuando los familiares de las víctimas "fueron a pedirle ayuda", dijo.

Por su parte, Borger valoró el "histórico fallo" emitido por la Corte Suprema de Justicia en 2009 que ordenó que sea juzgado nuevamente el revendedor de autos Carlos Telleldín, a quien se acusó de haber comercializado la camioneta que se usó como "coche bomba" en el atentado.

El fallo permitía "ampliar la investigación sobre la conexión local (del ataque, pero) nos equivocamos. Una vez más nos desilusionaron nuestros interlocutores. A dos años (de aquel fallo) no tenemos ni un solo imputado nuevo, ni una sola prueba nueva, ni una sola pista nueva", lamentó el titular de la AMIA.

Borger, quien definió el acto como "un atentado contra el olvido", también afirmó que la colectividad denunciará cualquier "prueba de penetración del terrorismo en Latinoamérica".

Irán manifestó el pasado sábado su disposición a colaborar con Argentina para aclarar las circunstancias en que se produjo el atentado, un paso calificado de "positivo" por Argentina.

"Significaría un avance inédito y muy positivo" la colaboración de las autoridades de Irán en la causa judicial para castigar a los responsables del ataque, puntualizó la Cancillería argentina en un comunicado.

Argentina anunció el pasado jueves que informará a los países suramericanos en forma detallada sobre la investigación judicial del atentado contra la mutualista.

El ataque terrorista a la AMIA es el más grave en la historia de este país tras el perpetrado en marzo de 1992 contra la embajada de Israel en Buenos Aires y que costó 29 muertos y más de 200 heridos.