El presidente yemení, Ali Abdalá Saleh, ha reiterado que el diálogo es la única salida para la crisis que vive el país, en un artículo publicado hoy por el periódico oficial "Al Zaura", en el que invita a todas las fuerzas políticas a participar.

"Para la nación, la única salida a esta crisis es el diálogo y no otra cosa más que un diálogo sincero y responsable, en el que la reconciliación nacional supere los limitados intereses personales y de los partidos", escribe Saleh.

El jefe de Estado yemení está hospitalizado en Arabia Saudí desde el pasado 4 de junio, un día después de resultar herido grave en un atentado contra el palacio presidencial en el que murieron siete guardaespaldas y otros dirigentes sufrieron heridas.

En el artículo, Saleh califica ese ataque de "acto criminal, terrorista traidor y cobarde" e insiste en que los autores "no se escaparán del castigo y serán presentados ante la Justicia".

Pese al tono conciliador de su llamamiento al diálogo, Saleh acusa a los partidos opositores que convocan protestas para pedir su renuncia de "conspiradores y golpistas" y asegura que no se puede permitir que "jueguen con las grandes ganancias conseguidas para el pueblo".

Desde el pasado 27 de enero, el Yemen es escenario de revueltas populares contra el régimen de Saleh.

En el texto, el presidente considera que sus oponentes quieren llevar al Yemen a la división, la violencia y el terrorismo.

"La violencia, la destrucción, el caos y el terrorismo no deben ser la alternativa de la democracia", agrega.

También alaba al vicepresidente Abdo Rabu Mansur Hadi, que asumió temporalmente las prerrogativas de la Presidencia tras su marcha a Riad, y lo describe como "una persona patriótica conocida por sus posturas que no cambian sean como sean los desafíos y los peligros".

A lo largo del texto, Saleh recuerda que llegó al poder en 1978 cuando el país se encontraba en unas circunstancias que podrían haberlo llevado a "un catástrofe" y a "guerras y conflictos con repercusiones desconocidas".

Y es que el actual jefe de Estado yemení llegó a la presidencia después de que dos presidentes anteriores fueran blanco de un intento de asesinato en dos años seguidos.

Saleh hace hincapié en que no llegó a la presidencia mediante "los complots y los golpes", sino por la voluntad del pueblo.

También resalta que desde su llegada al poder se han logrado "grandes avances y cambios políticos, económicos, culturales, sociales y de desarrollo, encabezados por la vuelta a la unidad yemení y su apoyo con la democracia".