El canciller de Chipre presentó el lunes su renuncia por el estallido de pólvora decomisada y almacenada en una base naval, ante las persistentes protestas nocturnas de inconformes que exigen al gobierno una explicación del desastre que dejó 13 muertos.

En tanto, según documentos oficiales que obtuvo The Associated Press, parte de la pólvora dentro de uno de los 98 contenedores apilados en un campo abierto en la base quizá detonó días antes de la explosión potente de la semana pasada.

Las autoridades militares ya habían expresado sus temores sobre el impacto que tendría en la pólvora su exposición a los elementos.

Markos Kyprianou dijo que presentó su renuncia "no porque tenga culpa, sino por sensibilidad política".

El funcionario lamentó el desastre y los errores que lo hayan propiciado, e indicó que colaborará con los investigadores. Se desconocía si el presidente Dimitris Christofias aceptó la renuncia.

"Escucho a las personas y quiero contribuir lo más que pueda a la restauración de la credibilidad del sistema político en este momento crítico para Chipre", expresó Kyprianou.

La explosión ocurrida el 11 de julio de los contenedores decomisados procedentes de Irán, la mayoría llenos de pólvora, inutilizó una central eléctrica importante y sumió en una crisis al gobierno de Christofias.

El ministro de Defensa y principal jefe militar presentó su renuncia debido a lo que se considera el peor desastre militar de la isla. Algunos sectores demandan la dimisión de Christofias.

Los manifestantes efectúan protestas nocturnas en la capital en demanda de que se finquen responsabilidades en medio de las acusaciones de negligencia por parte del gobierno sobre la forma como almacenaba los contenedores.