Los legisladores británicos se aprestan a interrogar el martes al magnate de los medios de difusión Rupert Murdoch, a su hijo James y a Rebekah Brooks, la destronada ejecutiva del brazo de periódicos británicos de Murdoch, en una muy esperada audiencia pública televisada sobre el escándalo por espionaje telefónico y sobornos en Gran Bretaña.

Este escándalo ha salpicado no sólo al emporio de los medios de comunicación: también ya provocó un par de dimisiones en la policía y ha alcanzado incluso hasta a la oficina del primer ministro británico David Cameron, quien por su parte convocó a una sesión de emergencia en el Parlamento para el miércoles para hablar sobre el escándalo y recortó una visita a Africa para tratar de detener una crisis que parece no terminar.

En otro giro, un ex periodista del News of the World que ayudó a develar es escándalo fue hallado muerto el lunes en su casa, pero al parecer no se debió a un asesinato o suicidio.

Murdoch cerró el tabloide News of the World después de ser acusado de espiar el correo de voz de celebridades, políticos, otros periodistas e incluso víctimas de asesinato.

En la víspera de la audiencia en el Parlamento que será trasmitida por televisión, el integrante del consejo directivo del emporio News Corp., Thomas Perkins, afirmó en Los Angeles, que el consejo directivo no está considerando elevar al jefe operativo del consejo, Chase Carey, para que reemplace a Murdoch como director ejecutivo.

En una entrevista con la Associated press, Perkins rechazó un informe que afirmaba que los directores independientes del consorcio empresarial consideraron el lunes adoptar el plan de sucesión de la empresa, que contempla entre otras medidas nombrar a Carey al cargo de director ejecutivo.

En tanto, los legisladores esperan conocer más sobre la magnitud del espionaje telefónico por parte de los periodistas británicos y saber quién en el imperio mediático de Murdoch estaba enterado de lo que presuntamente ocurrió en el ya desaparecido tabloide News of The World.

Una de las primeras voces en alertar sobre el espionaje telefónico, el ex reportero de News of The World Sean Hoare, fue encontrado muerto el lunes en Watford, a unos 40 kilómetros (25 millas) al noroeste de Londres. La policía dijo que no considera sospechosa la muerte de Hoare, según la agencia noticiosa británica Press Association.

En declaraciones al diario The New York Times, Hoare había dicho que el espionaje telefónico — escuchar los mensajes de voz de celebridades, políticos, otros periodistas e incluso víctimas de asesinato — era una práctica generalizada e incluso alentada en el News of The World cuando Andy Coulson dirigía la publicación.

Coulson — quien recientemente se desempeñó como jefe de comunicaciones del primer ministro David Cameron — fue arrestado como parte de la investigación sobre las escuchas telefónicas y la corrupción policial.

La crisis también provocó agitación en los más altos cargos de la policía británica. El jefe de Scotland Yard, Paul Stephenson, dimitió el domingo en la noche y el vicecomisionado John Yates hizo lo propio el lunes, ambos por vínculos con una ejecutiva de News of The World que ahora se encuentra bajo arresto.