La presidenta Dilma Rousseff defendió el lunes la transferencia de tecnología a Brasil para la fabricación de submarinos como parte de la adquisición de cuatro naves sumergibles francesas.

Según Rousseff, el acuerdo con Francia para la compra de cuatro submarinos con motor a diesel permitirá a Brasil disponer de la capacidad de producirlos en el país en el futuro.

"Brasil pasa a formar parte del pequeño grupo de países que tienen conocimiento y tecnología para construir submarinos. La capacidad de producir submarinos es un factor estratégico tanto para la defensa del país como para el crecimiento económico", declaró Rousseff en su programa radial semanal "Café con la Presidenta".

Su comentario se produjo después de que el sábado participó de una ceremonia que marcó el comienzo de la fabricación en Brasil de los cuatro submarinos franceses con motor a diesel. Cada una de las naves tendrá un valor de 565 millones de dólares.

Rousseff explicó que el acuerdo alcanzado en 2008 con Francia para la compra de los sumergibles establece como condición que técnicos brasileños pudieran aprender a fabricarlos por su cuenta.

Recordó que después de producidos los cuatro submarinos convencionales, el país construirá por su cuenta un quinto submarino que utilizará energía nuclear, con una tecnología desarrollada por la marina brasileña.

"Cada submarino que será fabricado en Brasil va a contar con más de 36.000 partes producidas por 30 empresas brasileñas. La fabricación de esos productos va a exigir mano de obra calificada y solamente en construcción del astillero y la base naval va a crear 9.000 empleos directos y 27.000 empleos indirectos", agregó la presidenta.

Indicó que otros 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos serían creados en la construcción de las naves.

Rousseff insistió que Brasil es un país pacífico pero que requiere los submarinos como parte del equipamiento de sus fuerzas armadas para desestimular cualquier agresión, proteger su comercio exterior y sus reservas petroleras en aguas profundas.