La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que la construcción de cuatro submarinos convencionales, que comenzó hoy en Río de Janeiro, representa una "posición estratégica" del país.

"La producción representa una posición estratégica para Brasil ante el fortalecimiento de su industria, de la capacitación de nuestro país y de nuestra capacidad de construir alianzas internacionales", declaró Rousseff en la ceremonia de inauguración de la fábrica de submarinos en Itaguaí, estado de Río de Janeiro.

Los cuatro submarinos Scórpene comenzaron a construirse después de un acuerdo bilateral para transferencia de tecnología firmado hace dos años entre Brasil y Francia y que contempla posteriormente la fabricación de un prototipo movido con energía nuclear.

El acuerdo prevé recursos para el programa por un valor de 6.700 millones de reales (unos 4.259 millones de dólares).

Según la Marina brasileña, 36.000 piezas de los submarinos serán fabricadas por treinta empresas brasileñas de circuitos eléctricos, válvulas y bombas hidráulicas, sistemas de combate y control, motores eléctricos y diesel y baterías de grande porte.

"El gran mérito y objetivo de esa alianza es la transferencia de tecnología y la alianza estratégica. En ese proyecto, tenemos un objetivo fundamental, que es fortalecer y capacitar la Marina", apuntó Rousseff.

La gobernante, indicó que ese fortalecimiento será en materia de "modernización, al (Brasil) tornarse capaz de dominar la tecnología de producción de submarinos de propulsión nuclear en el cuadro de defensa nacional y jamás de ataque".

De igual manera, agregó Rousseff, la Marina brasileña será "capaz de proteger al pueblo y garantizar un ambiente pacifico y seguro cuidar las riquezas naturales".

El primer submarino deberá estar terminado en 2016 y entregado un año después, debido a las pruebas exigidas para su operación, mientras que el de propulsión nuclear sólo será concluido en 2023, cuando Brasil pasa a formar parte del grupo de fabricantes de reactores nucleares.

La planta para la construcción de los submarinos fue instalada en la sede de la estatal Nuclebrás Equipamentos Pesados y se espera que el proyecto genere 9.000 empleos directos y 27.000 indirectos, según los cálculos del Ministerio de Defensa.