Las preocupaciones en Japón por la existencia de carne roja con radiación se intensificaron el domingo mientras las autoridades luchan por determinar el alcance del problema y evitar una mayor contaminación en el suministro de carne.

El gobierno japonés se prepara para suspender los embarques de ganado desde Fukushima esta semana mientras aumenta el número de vacas que fueron alimentadas con paja de arroz que contenía altos niveles de cesio radiactivo.

La paja fue cosechada de arrozales después de que el terremoto y maremoto del 11 de marzo provocaron una fuga radiactiva en la planta nuclear de Fukushima Dai-ichi.

La carne de las vacas expuestas de antemano llegó a manos de algunos consumidores en Japón.

El viceministro de Salud, Kohei Otsuka, dijo el domingo que el gobierno podría considerar ampliar la restricción de ganado más allá de Fukushima.