El primer ministro griego, el socialista Yorgos Papandréu, se ha mostrado satisfecho con que por primera vez los socios europeos barajen la posibilidad de aceptar un recorte la deuda pública de Grecia, informa hoy el periódico "Kazimerini".

"Es una evolución muy positiva que por primera vez Europa ponga sobre la mesa (la opción de) reducir el peso de la deuda que recae sobre los ciudadanos griegos", dice el jefe de Gobierno en una entrevista exclusiva publicada por este diario ateniense.

Asegura que "Grecia no va a quebrar y nos encontramos en la fase de la búsqueda de un respiro a largo plazo de la deuda".

"Es hora de que Europa se despierte", declara sobre la cumbre europea del próximo jueves, en que los líderes europeos abordarán la crisis de la deuda de los países europeos y un nuevo paquete de rescate para Grecia.

"Hacemos todo lo posible no sólo para gestionar la deuda en la mejor forma posible sino que también de un tránsito hacia una mejor situación bajo condiciones de seguridad y de protección de la economía griega", indica Papandréu.

Grecia necesita un nuevo rescate similar al otorgado en 2010 para pagar sus obligaciones hasta 2014. Los socios europeos están estudiando un plan en que contribuyan los bancos, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y lo recaudado en un ambicioso plan de privatizaciones.

Pese a los 110.000 millones de euros del primer rescate, cuyo sexto tramo de 8.000 millones de euros espera recibir en septiembre, y las dolorosas medidas de austeridad, Grecia se encuentra en riesgo de una quita, con la deuda pública en el 160 % del Producto Interior Bruto (PIB).

Papandréu también descarta elecciones legislativas anticipadas, previstas según el calendario electoral para octubre de 2013.

"Aquellos que hablan de legislativas adelantadas en la situación actual son irresponsables y quieren arrastrar al país a situaciones peligrosas", declara.

Critica a la oposición conservadora de guardar una postura "irresponsable" pero declara que insistirá en su llamamiento de consenso nacional "pese a que no guardo grandes esperanzas de que modificará su postura irresponsable".

"Llevo sobre mis hombros los pecados de otros para que el país no viva una tragedia," asegura y se compromete a combatir la corrupción, a romper con la burocracia y completar el programa de reformas.