La asociación de la prensa argentina acusó al Gobierno de Cristina Fernández de usar "políticamente" los derechos humanos en el caso de los dos hijos adoptivos de la dueña del grupo Clarín, el mayor multimedia del país, en el proceso para determinar si son vástagos de desaparecidos durante la dictadura.

El Gobierno usó los derechos humanos "como una herramienta para amedrentar a la prensa independiente", dijo en un comunicado que publican hoy diarios de Buenos Aires luego de que un nuevo examen pusiera en duda las sospechas de que la empresaria se apropió de niños robados a sus padres desaparecidos a manos del régimen militar (1976-1983).

Un estudio genético hecho dentro de una causa juidicial impulsada por la asociación humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo demostró que Marcela y Felipe, adoptados por la dueña y directora del diario Clarín, del grupo homónimo, Ernestina Herrera de Noble, no son hijos de mujeres desaparecidas entre 1975 y 1976.

El resultado, conocido en la noche del viernes, corresponde al cotejo de muestras genéticas de los Noble Herrera con las aportadas por 55 familias de desaparecidos.

"Los recientes resultados negativos de los cotejos", efectuados en el estatal Banco Nacional de Datos Genéticos, "sugieren que el Gobierno puede haber usado políticamente los derechos humanos para presionar a un medio de comunicación", sostuvo la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).

Luego de recordar que Marcela y Felipe Noble Herrera nacieron en 1976, aseguró que "periodistas afines al Gobierno y funcionarios públicos han intentado instalar la idea de que la directora de Clarín, en connivencia con funcionarios de la dictadura, había llevado adelante una apropiación de hijos de desaparecidos".

En momentos en que los partidos políticos se preparan para las elecciones presidenciales de octubre, en las que Fernández optará a la reelección, Clarín y La Nación, los diarios más importantes del país, remarcaron hoy que este asunto desató una crítica "unánime" al Gobierno de parte de dirigentes opositores.

Los abogados de la familia Herrera Noble reclamaron el cierre de las actuaciones, que han sido motivo de una batalla judicial que lleva más de una década.

"Creo que en el Gobierno, en el fondo, nunca interesó conocer la verdad", apuntó a Clarín el candidato presidencial de la socialdemocrata Unión Cívica Radical, Ricardo Alfonsín, hijo del fallecido expresidente Raúl Alfonsín.

"Este es un paso más para que se termine de saber la verdad y (Marcela y Felipe) puedan vivir en paz", comentó a su vez el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, líder de la conservadora Propuesta Republicana.

En el caso de Marcela Herrera Noble, nacida en marzo de 1976, no se pudieron cotejar sus datos de ADN con los aportados por tres familiares de desaparecidos cuyas muestras son insuficientes para llegar a una conclusión.

En la misma situación están las muestras genéticas de una familia de desaparecidos para el caso de Felipe Herrera Noble, nacido en abril de 1976.

El 11 de julio pasado había dado negativo un examen realizado sobre las muestras de ADN de dos familias querellantes que al igual que las otras están en el Banco Nacional de Datos Genéticos creado con muestras aportadas por familiares de víctimas de la dictadura militar.

Para agosto próximo está previsto que concluyan los estudios con el cotejo de muestras de personas desaparecidas después de 1976, el año de nacimiento de Marcela y Felipe Noble Herrera, por lo que sus abogados subrayan que "es imposible" que se compruebe que son hijos de víctimas de la dictadura.

Las Abuelas de Plaza de Mayo han destacado que la investigación solo busca conocer "la verdad" sobre este caso, mientras que su abogado, Alan Iud, destacó que "no está probado" que los hijos de la dueña de Clarín hayan nacido en 1976.