El Ejército yemení, apoyado por cientos de miembros de varias tribus, comenzó hoy una ofensiva contra Al Qaeda en Zinyibar, en el sur del país, que de momento se ha saldado con trece supuestos terroristas y dos soldados muertos.

Fuentes militares informaron a Efe de que más de mil uniformados y quinientos miembros de tribus se enfrentaron hoy con supuestos militantes del grupo terrorista Al Qaeda, que el pasado 27 de mayo controla la localidad de Zinyibar.

Las Fuerzas Armadas irrumpieron en esta población desde todos sus accesos, señalaron las fuentes.

Habitantes de Zinyibar dijeron a Efe que mientras se desarrollaba la intervención armada se pudieron escuchar explosiones de bombardeos.

Se trata de la primera vez que el Ejército y las tribus yemeníes lanzan una ofensiva conjunta para combatir la creciente influencia de Al Qaeda en el sur, donde Estados Unidos y el Gobierno de Yemen creen que el grupo terrorista cuenta con campos de entrenamiento y esconde a centenares de militantes.

Entretanto, en la ciudad de Taiz, también en el sur, fue escenario de manifestaciones en contra del presidente Alí Abdalá Saleh, que se encuentra hospitalizado en Arabia Saudí después de que el pasado 3 junio resultara herido grave en un atentado.

Los opositores de Saleh pidieron su renuncia en una multitudinaria marcha de protesta en Taiz, la segunda ciudad del Yemen, a la que, según testigos, acudieron alrededor de cincuenta mil personas, que calificaron la jornada de "Día de la Ira".

Los participantes en la protesta portaron banderas negras, corearon eslóganes en contra de Arabia Saudí por alojar a Saleh y llevaron pancartas en las que expresaron su apoyo al consejo provisional para administrar el Yemen fundado ayer en Saná por los jóvenes de la revolución.

Por otro lado, la capital yemení fue escenario de movilizaciones a favor del mandatario donde miles de fieles al presidente se congregaron en una sala de conferencias desde la que quisieron mostrarle su apoyo.